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15 enero 2021
19 abril 2016
Principales hallazgos Contenido parcial del Informe del PNUD Sobre Desarrollo Humano en Bolivia
El crecimiento de las ciudades, de las regiones metropolitanas y una población, mayoritaria en edad económicamente activa son una de las principales características de este período de transformación de la sociedad boliviana. De una población total de 10.059.856 bolivianos, casi la mitad vive en las regiones metropolitanas (46%). La población boliviana joven y en edad de trabajar, que habita sobre todo en las ciudades y las regiones metropolitanas, será el grupo poblacional mayoritario hasta el 2040. Esta situación representa una gran oportunidad para el desarrollo. Las menores tasas de dependencia registradas en los últimos años son un factor detonante del crecimiento económico, derivado de una mayor participación de jóvenes en el mundo del trabajo.
Sin embargo, para capitalizar esta oportunidad es necesario dar respuesta a la creciente demanda de viviendas y servicios, mercados laborales y seguridad ciudadana. La atención a estas necesidades es primordial para el desarrollo armónico de estos espacios.
La aglomeración económica, las economías de escala y el dinamismo propio de los sectores de servicios, industria y comercio posicionan a las regiones metropolitanas, como los principales aportadores a la riqueza del país. Los cuatro municipios metropolitanos más poblados (La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz) tienen una participación del 47% en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Santa Cruz es el responsable de casi la mitad de ese aporte.
CRECIMIENTO INCLUSIVO
La economía boliviana ha crecido en el último lustro a una tasa promedio del 4% y ha beneficiado en mayor medida a los estratos de ingresos bajos de las áreas urbanas y regiones metropolitanas. Por otro lado, a pesar de una estructura productiva débil y altamente informal, la población en sus estratos medios de ingresos ha crecido hasta consolidarse como la proporción mayoritaria de la población. En 2012, este estrato representaba el 51,5% de la población. El principal donante de este fenómeno ha sido el incremento de los ingresos laborales (que representan el 94% del ingreso personal)
En el caso de los cuatro municipios más grandes de las regiones metropolitanas, la proporción de personas que se situaron en los estratos medios de ingresos alcanzó 65% en 2013. Todo ello pone en evidencia el gran cambio de las condiciones de vida de la población, particularmente urbana, lo que implica el desafío de nueva políticas públicas, que atiendan a un perfil ciudadano que dista mucho del de hace 20 años.
AUMENTO DE INGRESOS
El crecimiento del PIB estuvo acompañado de un crecimiento en los ingresos laborales y de una leve reducción de la desigualdad, es decir, se trata de un crecimiento pro-pobre, que ha beneficiado en gran medida a las áreas urbanas y regiones metropolitanas. Sin embargo, este crecimiento ha mostrado sus limitaciones: el crecimiento de los ingresos no ha sido acompañado por cambios en la matriz productiva del aparato económico nacional ni en la configuración del mercado de trabajo. Como consecuencia de esta situación, la brecha de ingresos laborales entre los distintos segmentos del mercado aún es notablemente grande.
El sector informal, de pequeña escala y baja productividad, sigue siendo el principal generador de empleo. En 2012, el 58% de la población ocupada urbana trabajaba en el sector informal, prácticamente el mismo porcentaje que en 2001. Esta proporción llega a casi al 70% si se incluye a las áreas rurales. El panorama es aún menos alentador si se observa que la calidad de empleo se ha mantenido sin mejoras.
Más allá de la positiva evolución de los ingresos laborales, es hora de pensar en cambios en el aparato productivo para consolidar y ampliar las mejoras económicas, tanto en los municipios capitales y El Alto, como en el resto de las regiones metropolitanas. Las intervenciones encaminadas a lograr aumentos en la calidad del empleo metropolitano deben combinar políticas, que dinamicen el crecimiento de las actividades con mayor valor agregado, mayores niveles de productividad y diversificación, reformas en la regulación laboral e intervenciones orientadas a la protección del trabajador.
No existe una receta única para lograr el aumento de la calidad de empleo, aunque es evidente que se debe considerar procesos de formación de recursos humano, incentivos para adopción de nuevas tecnologías productivas, promoción de la asociatividad apoyo al emprendedurismo y otras medidas sobre las cuales no existe pleno acuerdo entre los analistas, como el apoyo selectivo a sectores estratégicos o rebajas fiscales a empresas generadoras de empleo.
EMPLEO DE CALIDAD
La falta de condiciones para la creación de empleos de calidad es una consecuencia directa de los lentos cambios en el desarrollo del aparato productivo metropolitano. Aunque los ingresos de los trabajadores registraron notables aumentos en términos reales y en todos los sectores económicos, aún existe un escenario de baja calidad en las condiciones no remunerativas de los empleos (estabilidad, cobertura de seguridad social, extensión de las jornadas, posibilidad de asociación sindical, subempleo)
En las regiones metropolitanas solo el 19% de los ocupados aporta a la Administración de Fondos de Pensiones (AFP), el 28% cuenta con seguro de salud, el 29% tiene un contrato escrito y solo el 57% trabaja una jornada internacionalmente aceptada, como normal de 48 horas o menos a la semana.
La heterogénea composición del mercado de trabajo metropolitano se refleja en al menos cuatro grupos, según el nivel de ingresos y calidad del empleo: altos ingresos con alta calidad de empleo (sector de hidrocarburos y sector financiero); altos ingresos con baja calidad del empleo (trabajadores de construcción e industria); alta calidad con ingresos bajos (maestros y administración pública) o bajos ingresos y mala calidad del empleo (servicio doméstico).
Por tanto, las diferencias entre las ramas de actividad económica y los sectores del mercado de trabajo son las principales determinantes de las brechas en los ingresos y la calidad no remunerativa del empleo. Asimismo, las diferencias en las regiones metropolitanas indican la necesidad de generar análisis e intervenciones que rescaten las particularidades económicas y laborales de cada una de ellas.
Se precisa una reflexión sobre la necesidad de incentivos diferenciados a ciertos sectores económicos (particularmente, industria, servicios y construcción) para mejorar las condiciones de calidad de trabajo en las regiones metropolitanas. El aumento de las coberturas previsionales de corto y largo plazo es la primera tarea en un campo en el que las políticas de incentivos para la afiliación (exenciones tributarias, subvenciones a su pago) han demostrado buenos resultados en la región.
GRUPOS ESTRATÉGICOS
El proceso de transformación demográfica se caracteriza por la presencia incremental de jóvenes y mujeres en el mercado laboral, lo que genera un importante potencial de crecimiento económico y una ventana de oportunidad para la mejora de las condiciones del empleo. Este proceso en combinación con políticas adecuadas puede lograr repercusiones positivas para la expansión de capacidades e y el desarrollo humano. Aunque las circunstancias son favorables para aumentar la participación femenina en la actividad económica y adecuar la inserción laboral de jóvenes al mercado de trabajo, la evidencia muestra una serie de problemas que hacen que su inserción laboral sea precaria.
Los hallazgos de la investigación revelan al menos tres tipos de limitaciones para las mujeres en el mercado de trabajo. Primero, las tasas de participación femenina son notablemente menores a la de sus contrapartes masculinas, debido a la imposibilidad de conciliar las cargas domésticas y reproductivas con las aspiraciones económicas
Segundo, las mujeres que logran ingresar al mundo del trabajo lo hacen en segmentos no aclarados y sectores terciarios informales que les permiten horarios flexibles para atender sus obligaciones en hogar. Tercero, se advierte una fuerte discriminación de ingresos laborales: los ingresos femeninos representan en promedio sólo el 4% de los masculinos. No obstante, las condiciones económicas favorables han permitido en la última década el crecimiento aunque minoritario, de sectores de emprendedores femeninos que han incrementado sus ingresos y la calidad del empleo.
Frente a este panorama, es clara la necesidad de políticas que por un lado promuevan un sistema de protección e incentivos para conciliar las cargas domésticas reproductivas con las aspiraciones económicas femeninas (servicios de cuidado infantil y guarderías, flexibilización de horarios, sistemas de transporte amigables) y, por otro, apoyen las actividades emprendedoras con enfoque de género en virtud de los avances logrados por las mujeres en otra materia (acceso a capital, formación de recursos humanos y promoción de la asociatividad).
En el caso de los jóvenes, los problemas de calidad del trabajo se originan en el sistema reductivo y se prolongan por la incapacidad de inserción laboral, y por la precariedad en los empleos juveniles. Menos de la mitad de los jóvenes de 18 y 24 años están matriculados en algún tipo de centro educativo. Están también los jóvenes que no estudian, pero tampoco ingresan al mercado laboral, conocidos como “ninis”. Se estima que hay 180 mil “ninis” en las regiones metropolitanas, casi la mitad de ellos en Santa Cruz. En el caso de los jóvenes que logran insertarse en el mundo del trabajo, sus ingresos laborales son menores al promedio general y su índice de calidad en empleo es 7% menor a la media de los ocupados.
Sin embargo, para capitalizar esta oportunidad es necesario dar respuesta a la creciente demanda de viviendas y servicios, mercados laborales y seguridad ciudadana. La atención a estas necesidades es primordial para el desarrollo armónico de estos espacios.
La aglomeración económica, las economías de escala y el dinamismo propio de los sectores de servicios, industria y comercio posicionan a las regiones metropolitanas, como los principales aportadores a la riqueza del país. Los cuatro municipios metropolitanos más poblados (La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz) tienen una participación del 47% en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Santa Cruz es el responsable de casi la mitad de ese aporte.
CRECIMIENTO INCLUSIVO
La economía boliviana ha crecido en el último lustro a una tasa promedio del 4% y ha beneficiado en mayor medida a los estratos de ingresos bajos de las áreas urbanas y regiones metropolitanas. Por otro lado, a pesar de una estructura productiva débil y altamente informal, la población en sus estratos medios de ingresos ha crecido hasta consolidarse como la proporción mayoritaria de la población. En 2012, este estrato representaba el 51,5% de la población. El principal donante de este fenómeno ha sido el incremento de los ingresos laborales (que representan el 94% del ingreso personal)
En el caso de los cuatro municipios más grandes de las regiones metropolitanas, la proporción de personas que se situaron en los estratos medios de ingresos alcanzó 65% en 2013. Todo ello pone en evidencia el gran cambio de las condiciones de vida de la población, particularmente urbana, lo que implica el desafío de nueva políticas públicas, que atiendan a un perfil ciudadano que dista mucho del de hace 20 años.
AUMENTO DE INGRESOS
El crecimiento del PIB estuvo acompañado de un crecimiento en los ingresos laborales y de una leve reducción de la desigualdad, es decir, se trata de un crecimiento pro-pobre, que ha beneficiado en gran medida a las áreas urbanas y regiones metropolitanas. Sin embargo, este crecimiento ha mostrado sus limitaciones: el crecimiento de los ingresos no ha sido acompañado por cambios en la matriz productiva del aparato económico nacional ni en la configuración del mercado de trabajo. Como consecuencia de esta situación, la brecha de ingresos laborales entre los distintos segmentos del mercado aún es notablemente grande.
El sector informal, de pequeña escala y baja productividad, sigue siendo el principal generador de empleo. En 2012, el 58% de la población ocupada urbana trabajaba en el sector informal, prácticamente el mismo porcentaje que en 2001. Esta proporción llega a casi al 70% si se incluye a las áreas rurales. El panorama es aún menos alentador si se observa que la calidad de empleo se ha mantenido sin mejoras.
Más allá de la positiva evolución de los ingresos laborales, es hora de pensar en cambios en el aparato productivo para consolidar y ampliar las mejoras económicas, tanto en los municipios capitales y El Alto, como en el resto de las regiones metropolitanas. Las intervenciones encaminadas a lograr aumentos en la calidad del empleo metropolitano deben combinar políticas, que dinamicen el crecimiento de las actividades con mayor valor agregado, mayores niveles de productividad y diversificación, reformas en la regulación laboral e intervenciones orientadas a la protección del trabajador.
No existe una receta única para lograr el aumento de la calidad de empleo, aunque es evidente que se debe considerar procesos de formación de recursos humano, incentivos para adopción de nuevas tecnologías productivas, promoción de la asociatividad apoyo al emprendedurismo y otras medidas sobre las cuales no existe pleno acuerdo entre los analistas, como el apoyo selectivo a sectores estratégicos o rebajas fiscales a empresas generadoras de empleo.
EMPLEO DE CALIDAD
La falta de condiciones para la creación de empleos de calidad es una consecuencia directa de los lentos cambios en el desarrollo del aparato productivo metropolitano. Aunque los ingresos de los trabajadores registraron notables aumentos en términos reales y en todos los sectores económicos, aún existe un escenario de baja calidad en las condiciones no remunerativas de los empleos (estabilidad, cobertura de seguridad social, extensión de las jornadas, posibilidad de asociación sindical, subempleo)
En las regiones metropolitanas solo el 19% de los ocupados aporta a la Administración de Fondos de Pensiones (AFP), el 28% cuenta con seguro de salud, el 29% tiene un contrato escrito y solo el 57% trabaja una jornada internacionalmente aceptada, como normal de 48 horas o menos a la semana.
La heterogénea composición del mercado de trabajo metropolitano se refleja en al menos cuatro grupos, según el nivel de ingresos y calidad del empleo: altos ingresos con alta calidad de empleo (sector de hidrocarburos y sector financiero); altos ingresos con baja calidad del empleo (trabajadores de construcción e industria); alta calidad con ingresos bajos (maestros y administración pública) o bajos ingresos y mala calidad del empleo (servicio doméstico).
Por tanto, las diferencias entre las ramas de actividad económica y los sectores del mercado de trabajo son las principales determinantes de las brechas en los ingresos y la calidad no remunerativa del empleo. Asimismo, las diferencias en las regiones metropolitanas indican la necesidad de generar análisis e intervenciones que rescaten las particularidades económicas y laborales de cada una de ellas.
Se precisa una reflexión sobre la necesidad de incentivos diferenciados a ciertos sectores económicos (particularmente, industria, servicios y construcción) para mejorar las condiciones de calidad de trabajo en las regiones metropolitanas. El aumento de las coberturas previsionales de corto y largo plazo es la primera tarea en un campo en el que las políticas de incentivos para la afiliación (exenciones tributarias, subvenciones a su pago) han demostrado buenos resultados en la región.
GRUPOS ESTRATÉGICOS
El proceso de transformación demográfica se caracteriza por la presencia incremental de jóvenes y mujeres en el mercado laboral, lo que genera un importante potencial de crecimiento económico y una ventana de oportunidad para la mejora de las condiciones del empleo. Este proceso en combinación con políticas adecuadas puede lograr repercusiones positivas para la expansión de capacidades e y el desarrollo humano. Aunque las circunstancias son favorables para aumentar la participación femenina en la actividad económica y adecuar la inserción laboral de jóvenes al mercado de trabajo, la evidencia muestra una serie de problemas que hacen que su inserción laboral sea precaria.
Los hallazgos de la investigación revelan al menos tres tipos de limitaciones para las mujeres en el mercado de trabajo. Primero, las tasas de participación femenina son notablemente menores a la de sus contrapartes masculinas, debido a la imposibilidad de conciliar las cargas domésticas y reproductivas con las aspiraciones económicas
Segundo, las mujeres que logran ingresar al mundo del trabajo lo hacen en segmentos no aclarados y sectores terciarios informales que les permiten horarios flexibles para atender sus obligaciones en hogar. Tercero, se advierte una fuerte discriminación de ingresos laborales: los ingresos femeninos representan en promedio sólo el 4% de los masculinos. No obstante, las condiciones económicas favorables han permitido en la última década el crecimiento aunque minoritario, de sectores de emprendedores femeninos que han incrementado sus ingresos y la calidad del empleo.
Frente a este panorama, es clara la necesidad de políticas que por un lado promuevan un sistema de protección e incentivos para conciliar las cargas domésticas reproductivas con las aspiraciones económicas femeninas (servicios de cuidado infantil y guarderías, flexibilización de horarios, sistemas de transporte amigables) y, por otro, apoyen las actividades emprendedoras con enfoque de género en virtud de los avances logrados por las mujeres en otra materia (acceso a capital, formación de recursos humanos y promoción de la asociatividad).
En el caso de los jóvenes, los problemas de calidad del trabajo se originan en el sistema reductivo y se prolongan por la incapacidad de inserción laboral, y por la precariedad en los empleos juveniles. Menos de la mitad de los jóvenes de 18 y 24 años están matriculados en algún tipo de centro educativo. Están también los jóvenes que no estudian, pero tampoco ingresan al mercado laboral, conocidos como “ninis”. Se estima que hay 180 mil “ninis” en las regiones metropolitanas, casi la mitad de ellos en Santa Cruz. En el caso de los jóvenes que logran insertarse en el mundo del trabajo, sus ingresos laborales son menores al promedio general y su índice de calidad en empleo es 7% menor a la media de los ocupados.
Revelaciones del Informe sobre Desarrollo Humano de PNUD
En Bolivia se han producido cambios sustanciales en la configuración urbana y en el campo social. La mayor parte de la población nacional es urbana, por lo que tiende a institucionalizar los procesos de metropolización.
Al mismo tiempo, como consecuencia de tal proceso, en el campo social se ha producido otra trascendental novedad. La clase media ha crecido considerablemente, por lo que como población es la mayoritaria, al llegar a cubrir el 46% del total del país. Quedó sepultado aquel lejano Censo de 1970, en el que indicaba que el 70% de la población boliviana era indígena.
En esta materia, es indispensable, entonces, no quedarse estacionado en un superado racismo, si es que quiere dársele esa interpretación a ese pasado. En todo caso, depara una enorme satisfacción el que buena parte de la población rural haya dejado las limitaciones económicas y sociales que impone la vida campestre, por las pocas oportunidades que brinda para el crecimiento, particularmente en la realidad específica que tiene el país en este orden.
En cuanto al crecimiento de la clase media es un indicador muy estimulante, porque aquí, como en otras latitudes, suele ser muy propio de los procesos de desarrollo social y económico de las sociedades humanas. Por tanto, se abre un tiempo esperanzador para el progreso integral del país.
Estos y muchos otros datos, sumamente valiosos para el porvenir de Bolivia, están contenidos en el “Informe Nacional sobre Desarrollo Humano en Bolivia”, correspondiente a la gestión en curso.
En la Presentación del documento, consignado en un volumen impreso de 28 por 21,5 cm de extensión y un total de 282 páginas, el representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas para Bolivia, Mauricio Ramirez Villegas, expresa que “Bolivia en las dos últimas décadas ha sido quizás la mayor motivación para la realización del Informe de Desarrollo Humano”.
Agrega que “Esta nueva Bolivia que trae consigo un notable crecimiento de sus estratos medios, que es predominantemente urbana y cuyos habitantes hoy son mayoritariamente personas en edad de trabajar, son hechos que llaman a la reflexión sobre el tipo de agenda que desarrollo que deseamos los bolivianos. Los cambios en la composición de los perfiles socioeconómicos de los bolivianos y su ubicación territorial son elementos que obligan a pensar en intervenciones acordes a esta nueva identidad”.
Ramirez continúa diciendo: “A pesar que estos fenómenos no son estructuralmente centrales para el futuro de Bolivia, ello no debe hacernos olvidar las prioridades que el país aún tiene en materia de mejoras para una todavía más amplio sector excluido, así como en temas relativos a la pobreza en el área rural y la marginación de varios grupos humanos”.
Dado el volumen del documento, resulta imposible reproducir en EL DIARIO todo su contenido, puesto que sin duda para todos sus lectores sería muy valioso conocer todos sus pormenores. En vista de ello, solo estamos en condiciones de reproducir una muy pequeña parte del documento. Para el efecto, hemos elegido parte de la Sinopsis, concretamente algunos los párrafos de su V subtítulo, titulado a “Principales hallazgos”. Sin duda, es muy poco, pero brinda algunas luces acerca del total del Informe.
Al mismo tiempo, como consecuencia de tal proceso, en el campo social se ha producido otra trascendental novedad. La clase media ha crecido considerablemente, por lo que como población es la mayoritaria, al llegar a cubrir el 46% del total del país. Quedó sepultado aquel lejano Censo de 1970, en el que indicaba que el 70% de la población boliviana era indígena.
En esta materia, es indispensable, entonces, no quedarse estacionado en un superado racismo, si es que quiere dársele esa interpretación a ese pasado. En todo caso, depara una enorme satisfacción el que buena parte de la población rural haya dejado las limitaciones económicas y sociales que impone la vida campestre, por las pocas oportunidades que brinda para el crecimiento, particularmente en la realidad específica que tiene el país en este orden.
En cuanto al crecimiento de la clase media es un indicador muy estimulante, porque aquí, como en otras latitudes, suele ser muy propio de los procesos de desarrollo social y económico de las sociedades humanas. Por tanto, se abre un tiempo esperanzador para el progreso integral del país.
Estos y muchos otros datos, sumamente valiosos para el porvenir de Bolivia, están contenidos en el “Informe Nacional sobre Desarrollo Humano en Bolivia”, correspondiente a la gestión en curso.
En la Presentación del documento, consignado en un volumen impreso de 28 por 21,5 cm de extensión y un total de 282 páginas, el representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y Coordinador Residente del Sistema de las Naciones Unidas para Bolivia, Mauricio Ramirez Villegas, expresa que “Bolivia en las dos últimas décadas ha sido quizás la mayor motivación para la realización del Informe de Desarrollo Humano”.
Agrega que “Esta nueva Bolivia que trae consigo un notable crecimiento de sus estratos medios, que es predominantemente urbana y cuyos habitantes hoy son mayoritariamente personas en edad de trabajar, son hechos que llaman a la reflexión sobre el tipo de agenda que desarrollo que deseamos los bolivianos. Los cambios en la composición de los perfiles socioeconómicos de los bolivianos y su ubicación territorial son elementos que obligan a pensar en intervenciones acordes a esta nueva identidad”.
Ramirez continúa diciendo: “A pesar que estos fenómenos no son estructuralmente centrales para el futuro de Bolivia, ello no debe hacernos olvidar las prioridades que el país aún tiene en materia de mejoras para una todavía más amplio sector excluido, así como en temas relativos a la pobreza en el área rural y la marginación de varios grupos humanos”.
Dado el volumen del documento, resulta imposible reproducir en EL DIARIO todo su contenido, puesto que sin duda para todos sus lectores sería muy valioso conocer todos sus pormenores. En vista de ello, solo estamos en condiciones de reproducir una muy pequeña parte del documento. Para el efecto, hemos elegido parte de la Sinopsis, concretamente algunos los párrafos de su V subtítulo, titulado a “Principales hallazgos”. Sin duda, es muy poco, pero brinda algunas luces acerca del total del Informe.
01 abril 2016
PNUD: 1 de cada 3 puede volver a pobre en Bolivia
Una de cada tres personas que forma parte del 56 por ciento de la clase media en el país está en riesgo de volver a la clase pobre si el Gobierno y el sector privado no consolidan el empleo formal y el acceso a propiedades, según el coordinador del Informe de Desarrollo Humano 2015 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Ernesto Pérez.
De ese 56 por ciento, el 33 por ciento corresponde al estrato medio vulnerable. Según Pérez, el crecimiento del estrato medio no está exento de “desafíos y riesgos en un futuro cercano” debido al clima económico que actualmente vive el país.
“Todavía no están en esta clase media consolidada (…). Entonces cualquier condición o shock económico para estos grupos poblacionales puede ser problemático en términos de retroceso”, dijo Pérez a Los Tiempos.
En 2012, el 51,5 de la población conformaba el estrato medio y en 2015 el índice subió a 56 por ciento, pero ese crecimiento responde al ingreso generado por el empleo y “en menor medida” a las políticas del Gobierno como bonos o transferencias en especie, explicó.
Dijo que para evitar un retroceso en el crecimiento de la clase media, en un futuro contexto de desaceleración, el Gobierno debe generar empleos de calidad, en esquemas de protección a los trabajadores y en facilitar de mecanismos para que la gente genere activos (propiedades).
“Coadyuvar en la adquisición de activos a través de asistencia técnica, crédito para el caso de microempresarios y productores y generar una serie de medidas que ya no tienen que ver con sacar gente de la pobreza, sino que los que han salido se mantengan en este estrato medio, ése es el desafío”, enfatizó.
El séptimo Informe sobre Desarrollo Humano identifica que en la última década 1,7 millones de personas pasaron de la clase baja a la clase media. Además, destaca que en la última década el país redujo la pobreza del 56 al 39 por ciento; lo que significa que Bolivia sacó de la pobreza al 17 por ciento de la población, que pasó a un estrato medio.
Citando estudios realizados por el Banco Mundial para contrastar el informe del PNUD, Pérez añadió que la siguiente, que será de menor crecimiento, no provocará que mucha gente vuelva a la condición de pobreza; pero la reducción de la clase pobre se estancará.
La clase media actual, según el informe del PNUD, incluye a gente que trabaja en el sector informal y que aún carece de derechos laborales básicos como el aporte a las AFP y al seguro de salud. Según Pérez, esa situación de informalidad suele ser inusual en una clase media tradicional.
INCLUSIÓN
Según el coordinador del Informe de Desarrollo Humano 2015 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Ernesto Pérez, la clase media identificada en el informe rompe con los esquemas tradicionales y se manifiesta como “heterogénea”.
“Ya no es la clase media tradicional, sino que en esta clase media están trabajadores de la construcción, formales, comerciantes, pequeños emprendedores. Nos está mostrando que el crecimiento ha sido inclusivo”, señaló.
De ese 56 por ciento, el 33 por ciento corresponde al estrato medio vulnerable. Según Pérez, el crecimiento del estrato medio no está exento de “desafíos y riesgos en un futuro cercano” debido al clima económico que actualmente vive el país.
“Todavía no están en esta clase media consolidada (…). Entonces cualquier condición o shock económico para estos grupos poblacionales puede ser problemático en términos de retroceso”, dijo Pérez a Los Tiempos.
En 2012, el 51,5 de la población conformaba el estrato medio y en 2015 el índice subió a 56 por ciento, pero ese crecimiento responde al ingreso generado por el empleo y “en menor medida” a las políticas del Gobierno como bonos o transferencias en especie, explicó.
Dijo que para evitar un retroceso en el crecimiento de la clase media, en un futuro contexto de desaceleración, el Gobierno debe generar empleos de calidad, en esquemas de protección a los trabajadores y en facilitar de mecanismos para que la gente genere activos (propiedades).
“Coadyuvar en la adquisición de activos a través de asistencia técnica, crédito para el caso de microempresarios y productores y generar una serie de medidas que ya no tienen que ver con sacar gente de la pobreza, sino que los que han salido se mantengan en este estrato medio, ése es el desafío”, enfatizó.
El séptimo Informe sobre Desarrollo Humano identifica que en la última década 1,7 millones de personas pasaron de la clase baja a la clase media. Además, destaca que en la última década el país redujo la pobreza del 56 al 39 por ciento; lo que significa que Bolivia sacó de la pobreza al 17 por ciento de la población, que pasó a un estrato medio.
Citando estudios realizados por el Banco Mundial para contrastar el informe del PNUD, Pérez añadió que la siguiente, que será de menor crecimiento, no provocará que mucha gente vuelva a la condición de pobreza; pero la reducción de la clase pobre se estancará.
La clase media actual, según el informe del PNUD, incluye a gente que trabaja en el sector informal y que aún carece de derechos laborales básicos como el aporte a las AFP y al seguro de salud. Según Pérez, esa situación de informalidad suele ser inusual en una clase media tradicional.
INCLUSIÓN
Según el coordinador del Informe de Desarrollo Humano 2015 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Ernesto Pérez, la clase media identificada en el informe rompe con los esquemas tradicionales y se manifiesta como “heterogénea”.
“Ya no es la clase media tradicional, sino que en esta clase media están trabajadores de la construcción, formales, comerciantes, pequeños emprendedores. Nos está mostrando que el crecimiento ha sido inclusivo”, señaló.
31 marzo 2016
OEA y PNUD lanzan Guía Práctica para el Diseño de “sistemas de Alerta y Repuesta Temprana de Conflictos Sociales
La Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas (PNUD) para América Latina y el Caribe presentarán el jueves 31 de marzo la Guía Práctica para el Diseño de “sistemas de Alerta y Repuesta Temprana de Conflictos Sociales”, que está dirigida a los gobiernos nacionales y locales así como a organizaciones de la sociedad civil de la región.
El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, y la Subsecretaria General de la ONU y Directora del PNUD para América Latina y el Caribe, Jessica Faieta, participarán del lanzamiento de la Guía que tendrá lugar en la sede de la OEA en Washington, DC.
En momentos de incertidumbre económica y con un paralelo incremento de las demandas sociales, la Guía ofrece un Sistema que permite adelantarse al estallido y expansión de los conflictos, con la premisa de que es mejor trabajar en la prevención del conflicto antes de que estalle y se agrave.
Los Sistemas de Alerta y Respuesta Temprana (SART) procesan información y emiten alertas, ofrecen recomendaciones sobre cómo y cuándo proceder, y contribuyen a identificar a los entes responsables de ejecutar las respuestas.
Contactos OEA: Gonzalo Espáriz (Gespariz@oas.org)
Sandino Martínez (Psmartinez@oas.org)
Contactos PNUD: Carolina Azevedo (Carolina.azevedo@undp.org)
Vanessa Hidalgo (Vanessa.hidalgo@undp.org)
QUÉ: Lanzamiento de la Guía Práctica para el Diseño de “sistemas de Alerta y Repuesta Temprana de Conflictos Sociales” de la OEA y el PNUD
CUÁNDO: Jueves 31 de marzo a las 14:00 horas (EDT) (18:00 GMT)
DÓNDE: Salón de los Héroes
Organización de los Estados Americanos
17th & Constitution Ave. NW
Washington, D.C 20006
Referencia: AVI-040/16
El Secretario General de la OEA, Luis Almagro, y la Subsecretaria General de la ONU y Directora del PNUD para América Latina y el Caribe, Jessica Faieta, participarán del lanzamiento de la Guía que tendrá lugar en la sede de la OEA en Washington, DC.
En momentos de incertidumbre económica y con un paralelo incremento de las demandas sociales, la Guía ofrece un Sistema que permite adelantarse al estallido y expansión de los conflictos, con la premisa de que es mejor trabajar en la prevención del conflicto antes de que estalle y se agrave.
Los Sistemas de Alerta y Respuesta Temprana (SART) procesan información y emiten alertas, ofrecen recomendaciones sobre cómo y cuándo proceder, y contribuyen a identificar a los entes responsables de ejecutar las respuestas.
Contactos OEA: Gonzalo Espáriz (Gespariz@oas.org)
Sandino Martínez (Psmartinez@oas.org)
Contactos PNUD: Carolina Azevedo (Carolina.azevedo@undp.org)
Vanessa Hidalgo (Vanessa.hidalgo@undp.org)
QUÉ: Lanzamiento de la Guía Práctica para el Diseño de “sistemas de Alerta y Repuesta Temprana de Conflictos Sociales” de la OEA y el PNUD
CUÁNDO: Jueves 31 de marzo a las 14:00 horas (EDT) (18:00 GMT)
DÓNDE: Salón de los Héroes
Organización de los Estados Americanos
17th & Constitution Ave. NW
Washington, D.C 20006
Referencia: AVI-040/16
05 agosto 2015
Informe PNUD Bolivia reduce el índice de pobreza
Bolivia disminuyó en casi dos millones el número de personas que se encontraban en situación de extrema pobreza, muy por encima de la reducción de pobreza promedia en Latinoamérica. Entre 1999 y 2012, la cantidad de población que dejó atrás la pobreza para ingresar al estrato medio de ingresos ha crecido en más de tres millones de personas (de 2.1 millones a 5.3 millones de ciudadanos), señala un informe de las naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), publicado ayer en su página web. No obstante, este crecimiento de la clase media incluye a una gran proporción de personas en situación de vulnerabilidad (30% de la población), que se encuentran, por lo tanto, ante el peligro de recaer en la pobreza en caso de perder su empleo, sufrir las consecuencias de una inundación, un incendio o cualquier otra adversidad.
27 junio 2015
PNUD capacita a jóvenes líderes de diferentes fuerzas políticas
Líderes de las diferentes fuerzas políticas están siendo capacitados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para que de manera conjunta elaboren un Plan Estratégico Departamental.
El responsable del Proyecto de Fortalecimiento Democrático de las Organizaciones Políticas de Bolivia, Rodrigo Rosales Rocha, informó que en los conversatorios, como el que se realizó ayer en el hotel Diplomat, los líderes reciben charlas de especialistas en diferentes temáticas. Luego los jóvenes intercambian los planteamientos que tienen sus organizaciones políticas.
IMPORTANTE El líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) Jhony Aspi dijo que ese tipo de eventos (conversatorios) ayudan a los jóvenes a prepararse para enfrentar los retos del futuro.
Asimismo, se convierten en una práctica democrática porque todos interactúan respetando las posiciones ideológicas y políticas de los participantes.
La líder de los Demócratas Hilda Daza Soria dijo que el apoyo del PNUD es importante porque permite desarrollar prácticas democráticas.
“En estos espacios se educan a los jóvenes y los preparan para enfrentar los retos del futuro”, manifestó.
Rodríguez Rocha anunció que el próximo taller estará dirigido a mujeres líderes que luchan contra la violencia de género.
El responsable del Proyecto de Fortalecimiento Democrático de las Organizaciones Políticas de Bolivia, Rodrigo Rosales Rocha, informó que en los conversatorios, como el que se realizó ayer en el hotel Diplomat, los líderes reciben charlas de especialistas en diferentes temáticas. Luego los jóvenes intercambian los planteamientos que tienen sus organizaciones políticas.
IMPORTANTE El líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) Jhony Aspi dijo que ese tipo de eventos (conversatorios) ayudan a los jóvenes a prepararse para enfrentar los retos del futuro.
Asimismo, se convierten en una práctica democrática porque todos interactúan respetando las posiciones ideológicas y políticas de los participantes.
La líder de los Demócratas Hilda Daza Soria dijo que el apoyo del PNUD es importante porque permite desarrollar prácticas democráticas.
“En estos espacios se educan a los jóvenes y los preparan para enfrentar los retos del futuro”, manifestó.
Rodríguez Rocha anunció que el próximo taller estará dirigido a mujeres líderes que luchan contra la violencia de género.
22 mayo 2015
En Bolivia y Ecuador El PNUD se interesa por la política del “Vivir bien”
El "progreso multidimensional” que ha registrado América Latina en los últimos años y, sobre todo, las "políticas de vanguardia” como el "Vivir bien” de Ecuador y Bolivia, son de interés para la elaboración de objetivos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Así lo aseguró en entrevista con Efe George Gray Molina, economista jefe de la Dirección Regional para América Latina y el Caribe del PNUD, quien participó en Quito en un panel con autoridades de Ecuador y Bolivia sobre el "Vivir bien”.
El "Buen vivir” ecuatoriano y el "Vivir bien” boliviano han dado esa visión "multidimensional” de desarrollo que se ha visto reflejado en la reducción de los índices de pobreza y de la desigualdad social, agregó.
Para Gray Molina, el nuevo enfoque sobre el análisis de desarrollo no se debe sujetar solamente a las "cifras duras”, sino a otros factores. Por ejemplo, mencionó el llamado "índice de felicidad” impulsado en Bután, que en lugar de medir PIB, observa la "felicidad interna”, cómo se siente la gente frente a factores como la seguridad, la situación de la infancia y la naturaleza.
Así lo aseguró en entrevista con Efe George Gray Molina, economista jefe de la Dirección Regional para América Latina y el Caribe del PNUD, quien participó en Quito en un panel con autoridades de Ecuador y Bolivia sobre el "Vivir bien”.
El "Buen vivir” ecuatoriano y el "Vivir bien” boliviano han dado esa visión "multidimensional” de desarrollo que se ha visto reflejado en la reducción de los índices de pobreza y de la desigualdad social, agregó.
Para Gray Molina, el nuevo enfoque sobre el análisis de desarrollo no se debe sujetar solamente a las "cifras duras”, sino a otros factores. Por ejemplo, mencionó el llamado "índice de felicidad” impulsado en Bután, que en lugar de medir PIB, observa la "felicidad interna”, cómo se siente la gente frente a factores como la seguridad, la situación de la infancia y la naturaleza.
08 abril 2015
El MAS recibe recursos del PNUD para talleres
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) entrega financiamiento económico a diversas organizaciones políticas del país; así lo informó la secretaria económica y senadora por el Movimiento al Socialismo (MAS), Nélida Sifuentes.
"Hay una cuenta exclusiva (...) del financiamiento del PNUD y manejamos con chequeras. Ese financiamiento viene del exterior y es exclusivo para talleres, no puedo pagar ampliados y otras actividades. Son simplemente talleres para mujeres jóvenes. Hay un POA (Plan Operativo Anual) que manejan nuestros financiadores y tenemos un coordinador”, afirmó.
La representante del partido de Gobierno explicó que el PNUD apoya a "todos” los partidos de Bolivia. "Varias veces rechacé este financiamiento, pero como los compañeros deciden que continúe, pues... Nos fueron reduciendo cada año y ni siquiera alcanza a medio millón (de bolivianos) cada año. Son bien rígidos. Ellos tienen su propio control y no se puede sacar el dinero así por así”, precisó.
Según la organización, los recursos son entregados a las organizaciones políticas y no a personas particulares. Para acceder a este dinero, se firma un convenio y "no se entrega más de 75.000 bolivianos”.
El dinero que entrega el PNUD debe ser empleado de forma exclusiva al fortalecimiento de organizaciones políticas. Para su desembolso, hay una normativa rígida.
Sifuentes también informó que reciben recursos de los aportes de sus militantes y de los legisladores.
"Hay una cuenta exclusiva (...) del financiamiento del PNUD y manejamos con chequeras. Ese financiamiento viene del exterior y es exclusivo para talleres, no puedo pagar ampliados y otras actividades. Son simplemente talleres para mujeres jóvenes. Hay un POA (Plan Operativo Anual) que manejan nuestros financiadores y tenemos un coordinador”, afirmó.
La representante del partido de Gobierno explicó que el PNUD apoya a "todos” los partidos de Bolivia. "Varias veces rechacé este financiamiento, pero como los compañeros deciden que continúe, pues... Nos fueron reduciendo cada año y ni siquiera alcanza a medio millón (de bolivianos) cada año. Son bien rígidos. Ellos tienen su propio control y no se puede sacar el dinero así por así”, precisó.
Según la organización, los recursos son entregados a las organizaciones políticas y no a personas particulares. Para acceder a este dinero, se firma un convenio y "no se entrega más de 75.000 bolivianos”.
El dinero que entrega el PNUD debe ser empleado de forma exclusiva al fortalecimiento de organizaciones políticas. Para su desembolso, hay una normativa rígida.
Sifuentes también informó que reciben recursos de los aportes de sus militantes y de los legisladores.
10 septiembre 2014
PNUD destaca participación de jóvenes en las elecciones
El Programa para las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) resalta la participación de jóvenes en épocas electorales en América Latina y El Caribe.
Aunque de acuerdo a estudios y registros de la actualidad en diversos países se ha observado que este sector no tiene cierta afinidad con este tema.
Registros. Gerardo Noto, de la dirección de Gobernabilidad de la regional América Latina y de El Caribe del PNUD, indicó que la juventud no tiene una gran representación en órganos gubernamentales como lo adecuado.
"Hay una cierta desafección a votar, la juventud tiene cierta visión crítica y por lo tanto no acciona ese ejercicio y por otro lado tampoco se sienten representados por quienes están a la cabeza", dijo el experto al momento de señalar que en el país de Ecuador, la Asamblea legislativa de esta región posee una gran participación juvenil en los curules.
Destacó que en Bolivia actualmente hay un asenso en el nivel de participación y representación.
Cifras. Rumbo a los comicios de octubre: en cada lista de candidatos a legisladores por Santa Cruz de los diferentes partidos políticos, hay por lo menos cuatro jóvenes. El Partido Demócrata Cristiano (PDC), Movimiento Al Socialismo (MAS) y Unidad Demócrata (UD) tienen a 4 candidatos por separados, mientras que el Movimiento Sin Miedo (MSM) tiene espacio para seis aspirantes.
Participación. Noto también resaltó la participación de los indígenas y de las mujeres, ambos sectores con mayor espacio en todos los países de América Latina y El Caribe.
Aunque de acuerdo a estudios y registros de la actualidad en diversos países se ha observado que este sector no tiene cierta afinidad con este tema.
Registros. Gerardo Noto, de la dirección de Gobernabilidad de la regional América Latina y de El Caribe del PNUD, indicó que la juventud no tiene una gran representación en órganos gubernamentales como lo adecuado.
"Hay una cierta desafección a votar, la juventud tiene cierta visión crítica y por lo tanto no acciona ese ejercicio y por otro lado tampoco se sienten representados por quienes están a la cabeza", dijo el experto al momento de señalar que en el país de Ecuador, la Asamblea legislativa de esta región posee una gran participación juvenil en los curules.
Destacó que en Bolivia actualmente hay un asenso en el nivel de participación y representación.
Cifras. Rumbo a los comicios de octubre: en cada lista de candidatos a legisladores por Santa Cruz de los diferentes partidos políticos, hay por lo menos cuatro jóvenes. El Partido Demócrata Cristiano (PDC), Movimiento Al Socialismo (MAS) y Unidad Demócrata (UD) tienen a 4 candidatos por separados, mientras que el Movimiento Sin Miedo (MSM) tiene espacio para seis aspirantes.
Participación. Noto también resaltó la participación de los indígenas y de las mujeres, ambos sectores con mayor espacio en todos los países de América Latina y El Caribe.
31 agosto 2014
Representante del PNUD: “Preocupa el machismo de políticos bolivianos”
El representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Claudio Providas, alertó que, más allá de las leyes y los planes de control, Bolivia tiene que trabajar en la prevención del delito. Dos de cada 10 jóvenes en Santa Cruz no estudian ni trabajan.
En medio del fuerte debate sobre la inseguridad y la ola de feminicidios, el representante del PNUD remarcó que, en Bolivia, hay que pedir menos la pena de muerte y trabajar más en la prevención del delito. Dos de cada diez jóvenes cruceños no trabaja ni estudia, alerta. Y señala la cultura del machismo vigente entre políticos del oficialismo y la oposición que ofrecen mensajes equivocados sobre la mujer y sobre las causas de los feminicidios. ¿Cómo ven la ONU la inseguridad y esta ola de feminicidios en Bolivia?
La situación es muy preocupante. Cada muerte es importante, y nos preocupan todas las que están ocurriendo por estas causas. Según datos oficiales, van 110 muertes violentas en lo que va del año 2014 y son ocho muertes en el último mes solo en Santa Cruz. Según nuestras estadísticas, cada tres días muere una mujer por la inseguridad o por feminicidio. Este cuadro es preocupante. Si bien los índices generales muestran que Bolivia es un país seguro, a veces los promedios son un tanto arbitrarios y crueles, porque las estadísticas señalan que el país está entre los más seguros de la región con 8 o 9 homicidios entre 100.000 habitantes. Si bien es cierto que la violencia parece haber ido creciendo, creo que todos los sectores involucrados deben actuar con cautela con estos fenómenos. Lo primero es que hay que tomar decisiones en base a datos específicos. Venimos trabajando desde hace varias décadas en este tema en diversos puntos de América Latina y no hay una solución mágica ni única. Sí parecen funcionar las estrategias integrales que combinan varios aspectos. En Bolivia se ha trabajado bastante en el aspecto legal y normativo. Ahora, hay que moverse hacia una fase de implementación efectiva. La ley aprobada y los planes de seguridad son comparables a los que hay en la región. El tema es cómo se hacen efectivas esas leyes y planes que están vigentes. Hay un progreso, quizás para muchos es muy lento.
¿Los feminicidios parecen mostrar que se está perdiendo la batalla?
En el caso de la violencia de género es más compleja la situación. Hay soluciones más sensatas que otras. El llamado intempestivo y apresurado a la pena de muerte y la castración química no son los caminos adecuados. Hay que ver el rol del Gobierno nacional, departamental y municipal, además de los medios de comunicación. Es fundamental enfocar en la prevención y observar que la mayor parte de los crímenes son perpetrados por jóvenes hasta los 24 años. Entonces, los jóvenes tienen un rol como víctimas, pero también como victimarios. A la ONU le gustaría que se abra un debate sobre el perfil de ese victimario. La pena de muerte o la castración no hubiera logrado nada para resolver el problema. Dos de cada diez jóvenes cruceños ni trabajan ni estudian. Qué pasa con los cinturones de pobreza y de inequidad. Qué pasa con esas familias que tienen jóvenes desocupados o que no estudian. Si bien Bolivia tiene tasas de matriculación del 80%, el 40% de los estudiantes secundarios dejan sus estudios. Los jóvenes abandonan la escuela para obtener un empleo informal, mal pagado y sin beneficios. Eso se puede prever con educación.
El fenómeno del feminicidio está estrechamente vinculado a una cultura del machismo. Un candidato a senador del oficialismo asegura que las mujeres deberían comportarse mejor para evitar estos abusos. ¿Cómo lo ve Ud. el aval que recibió del MAS? ¿Debería renunciar a su postulación?
Nos preocupa la prevalencia de esta cultura del machismo y la discriminación hacia las mujeres.
Bolivia tiene leyes muy claras en ese sentido. Si bien es un país que ha hecho cosas muy importantes en el marco constitucional y legal con un enfoque de derechos para los indígenas y las mujeres, creo que ahora hay que trabajar más en el plano cultural. En Bolivia, todavía hay niveles preocupantes de machismo, no solo de gobernantes sino también de la oposición, de candidatos y de ciudadanos de a pie que reproducen una dosis de machismo muy fuerte, como ocurre en muchos países de la región.
En esto hay que ver cuál es el rol de los varones en esta cultura del machismo que coloca a la mujer como un objeto.
Yo creo que la mujer debería poder vestirse y educarse sin que nosotros tengamos que poner ningún tipo de censura porque pensamos que la mujer pueda convertirse en un objeto más deseable para el crimen. Esa afirmación no tiene ningún sustento de base científica. Cambiar comportamientos es uno de desafíos más complejos, en cualquier sociedad.
En medio del fuerte debate sobre la inseguridad y la ola de feminicidios, el representante del PNUD remarcó que, en Bolivia, hay que pedir menos la pena de muerte y trabajar más en la prevención del delito. Dos de cada diez jóvenes cruceños no trabaja ni estudia, alerta. Y señala la cultura del machismo vigente entre políticos del oficialismo y la oposición que ofrecen mensajes equivocados sobre la mujer y sobre las causas de los feminicidios. ¿Cómo ven la ONU la inseguridad y esta ola de feminicidios en Bolivia?
La situación es muy preocupante. Cada muerte es importante, y nos preocupan todas las que están ocurriendo por estas causas. Según datos oficiales, van 110 muertes violentas en lo que va del año 2014 y son ocho muertes en el último mes solo en Santa Cruz. Según nuestras estadísticas, cada tres días muere una mujer por la inseguridad o por feminicidio. Este cuadro es preocupante. Si bien los índices generales muestran que Bolivia es un país seguro, a veces los promedios son un tanto arbitrarios y crueles, porque las estadísticas señalan que el país está entre los más seguros de la región con 8 o 9 homicidios entre 100.000 habitantes. Si bien es cierto que la violencia parece haber ido creciendo, creo que todos los sectores involucrados deben actuar con cautela con estos fenómenos. Lo primero es que hay que tomar decisiones en base a datos específicos. Venimos trabajando desde hace varias décadas en este tema en diversos puntos de América Latina y no hay una solución mágica ni única. Sí parecen funcionar las estrategias integrales que combinan varios aspectos. En Bolivia se ha trabajado bastante en el aspecto legal y normativo. Ahora, hay que moverse hacia una fase de implementación efectiva. La ley aprobada y los planes de seguridad son comparables a los que hay en la región. El tema es cómo se hacen efectivas esas leyes y planes que están vigentes. Hay un progreso, quizás para muchos es muy lento.
¿Los feminicidios parecen mostrar que se está perdiendo la batalla?
En el caso de la violencia de género es más compleja la situación. Hay soluciones más sensatas que otras. El llamado intempestivo y apresurado a la pena de muerte y la castración química no son los caminos adecuados. Hay que ver el rol del Gobierno nacional, departamental y municipal, además de los medios de comunicación. Es fundamental enfocar en la prevención y observar que la mayor parte de los crímenes son perpetrados por jóvenes hasta los 24 años. Entonces, los jóvenes tienen un rol como víctimas, pero también como victimarios. A la ONU le gustaría que se abra un debate sobre el perfil de ese victimario. La pena de muerte o la castración no hubiera logrado nada para resolver el problema. Dos de cada diez jóvenes cruceños ni trabajan ni estudian. Qué pasa con los cinturones de pobreza y de inequidad. Qué pasa con esas familias que tienen jóvenes desocupados o que no estudian. Si bien Bolivia tiene tasas de matriculación del 80%, el 40% de los estudiantes secundarios dejan sus estudios. Los jóvenes abandonan la escuela para obtener un empleo informal, mal pagado y sin beneficios. Eso se puede prever con educación.
El fenómeno del feminicidio está estrechamente vinculado a una cultura del machismo. Un candidato a senador del oficialismo asegura que las mujeres deberían comportarse mejor para evitar estos abusos. ¿Cómo lo ve Ud. el aval que recibió del MAS? ¿Debería renunciar a su postulación?
Nos preocupa la prevalencia de esta cultura del machismo y la discriminación hacia las mujeres.
Bolivia tiene leyes muy claras en ese sentido. Si bien es un país que ha hecho cosas muy importantes en el marco constitucional y legal con un enfoque de derechos para los indígenas y las mujeres, creo que ahora hay que trabajar más en el plano cultural. En Bolivia, todavía hay niveles preocupantes de machismo, no solo de gobernantes sino también de la oposición, de candidatos y de ciudadanos de a pie que reproducen una dosis de machismo muy fuerte, como ocurre en muchos países de la región.
En esto hay que ver cuál es el rol de los varones en esta cultura del machismo que coloca a la mujer como un objeto.
Yo creo que la mujer debería poder vestirse y educarse sin que nosotros tengamos que poner ningún tipo de censura porque pensamos que la mujer pueda convertirse en un objeto más deseable para el crimen. Esa afirmación no tiene ningún sustento de base científica. Cambiar comportamientos es uno de desafíos más complejos, en cualquier sociedad.
09 mayo 2013
El PNUD alista inversión de $us 70 millones hasta 2017
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) plantea invertir $us 70 millones, en igual cantidad de proyectos, en el próximo quinquenio en el territorio nacional, según el representante de este organismo internacional en Bolivia, Claudio Providas.
La información fue anunciada por el ejecutivo en el marco del Tercer Seminario de la Red de Sistemas Nacionales de Inversión Pública de América Latina y el Caribe (red SNIP), que hasta hoy se desarrolla en el hotel Cortez de Santa Cruz.
En el evento, que es organizado por el Ministerio de Planificación del Desarrollo, participan representantes de 17 países de la región que comparten sus experiencias desarrolladas en las áreas de planificación, seguimiento y evaluación de proyectos de inversión pública.
En el marco de la cooperación que presta el PNUD a Bolivia, Providas señaló que en el ciclo que corresponde del 2013-2017 calculan una inversión por valor de $us 70 millones en proyectos relacionados con políticas sociales, medioambiente, desastres naturales y temas productivos.
Providas indicó que si bien Bolivia redujo significativamente la pobreza extrema, aún queda mucho por avanzar. Destacó el crecimiento en inversión pública de Bolivia de $us 2.800 a 3.800 en el último año e indicó que se deben mejorar los sistemas de gestión y de gobierno electrónico para vincularse a la tecnología global de la información.
Según el Viceministerio de Inversión Pública y Financiamiento Externo, los recursos provenientes del PNUD son dirigidos a programas sociales y no van a proyectos de infraestructura. Complementan la inversión pública programada por el Estado.
Salto de inversión pública
Según el vicepresidente Álvaro García Linera, que inauguró anoche el evento, Bolivia logró de forma soberana y democrática romper la dependencia de organismos internacionales para elaborar lo que hoy se conoce como Presupuesto General del Estado (PGE). Dijo que hoy este documento y la definición y programación de inversión pública son sugeridos por las organizaciones sociales.
Eso, a decir de él, permitió al país dar un salto en inversión pública. Dijo que desde 2006 (el presidente Evo Morales toma el poder) hasta 2013 en este ítem el presupuesto creció de $us 600 a 4.500 millones. Inversión productiva, infraestructura, área social y programas multisectoriales engloban la composición de inversión
En el encuentro
Temas que se abordan
Avances y desafíos en gestión de inversión pública, metodologías de formulación y evaluación de proyectos, innovaciones, avances y desafíos en la integración de la planificación y del presupuesto.
Los países presentes
Participan como miembros de la red SNIP Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay, Ecuador, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, Panamá, Costa Rica, República Dominicana, México, Honduras, Guatemala.
La información fue anunciada por el ejecutivo en el marco del Tercer Seminario de la Red de Sistemas Nacionales de Inversión Pública de América Latina y el Caribe (red SNIP), que hasta hoy se desarrolla en el hotel Cortez de Santa Cruz.
En el evento, que es organizado por el Ministerio de Planificación del Desarrollo, participan representantes de 17 países de la región que comparten sus experiencias desarrolladas en las áreas de planificación, seguimiento y evaluación de proyectos de inversión pública.
En el marco de la cooperación que presta el PNUD a Bolivia, Providas señaló que en el ciclo que corresponde del 2013-2017 calculan una inversión por valor de $us 70 millones en proyectos relacionados con políticas sociales, medioambiente, desastres naturales y temas productivos.
Providas indicó que si bien Bolivia redujo significativamente la pobreza extrema, aún queda mucho por avanzar. Destacó el crecimiento en inversión pública de Bolivia de $us 2.800 a 3.800 en el último año e indicó que se deben mejorar los sistemas de gestión y de gobierno electrónico para vincularse a la tecnología global de la información.
Según el Viceministerio de Inversión Pública y Financiamiento Externo, los recursos provenientes del PNUD son dirigidos a programas sociales y no van a proyectos de infraestructura. Complementan la inversión pública programada por el Estado.
Salto de inversión pública
Según el vicepresidente Álvaro García Linera, que inauguró anoche el evento, Bolivia logró de forma soberana y democrática romper la dependencia de organismos internacionales para elaborar lo que hoy se conoce como Presupuesto General del Estado (PGE). Dijo que hoy este documento y la definición y programación de inversión pública son sugeridos por las organizaciones sociales.
Eso, a decir de él, permitió al país dar un salto en inversión pública. Dijo que desde 2006 (el presidente Evo Morales toma el poder) hasta 2013 en este ítem el presupuesto creció de $us 600 a 4.500 millones. Inversión productiva, infraestructura, área social y programas multisectoriales engloban la composición de inversión
En el encuentro
Temas que se abordan
Avances y desafíos en gestión de inversión pública, metodologías de formulación y evaluación de proyectos, innovaciones, avances y desafíos en la integración de la planificación y del presupuesto.
Los países presentes
Participan como miembros de la red SNIP Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay, Ecuador, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, Panamá, Costa Rica, República Dominicana, México, Honduras, Guatemala.
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