10 octubre 2012

Las cebras de La Paz, artistas de la educación vial

Éstos personajes son capacitados en lenguaje artístico, teatro, canto y baile. Además, se refuerza su autoestima para que se enfrenten con la cotidianidad en las calles.

Quisiera ser cebra toda mi vida. Cuando me pongo el traje me transformo, no soy la misma ni pienso igual. De repente, me invaden la alegría, ganas de bailar y salir por las calles a ayudar a los peatones”.
Es la expresión de Leonor Quispe, quien forma parte de las cebras de la Alcaldía, desde hace dos años.
“Leo”, como la llaman cariñosamente sus compañeras y compañeros, relata que antes de convertirse en cebra, admiraba a estas personas que día a día se ganan el cariño y respeto de peatones y choferes, a través de sus ocurrencias y bailes.
“Ser una cebra es un orgullo. Además por este trabajo pude ingresar a la Universidad”, dice mientras posa ante una cámara.
Este personaje nació en 2001, durante la gestión de Juan Del Granado, como referencia para que la población se acostumbre a usar los pasos de cebra, su propósito es aportar a la disminución del problemático tráfico en las calles de la ciudad.
Piel de cebra. Desde hace más de diez años, es común para los paceños observar, en calles y ferias educativas, a las cebras, quienes con su carisma y encanto alegran a niños, peatones, transportistas y hasta extranjeros, quienes, al verlas, se asombran y les toman fotografías.
Su felicidad es desbordante, a grado tal que hay personas que se cuestionan ¿por qué las cebras están siempre de buen humor?, ¿no tendrán problemas?, ¿tan felices son ..?
Ante esas interrogantes, Khatia Salazar, “la mamá cebra” y responsable de los educadores urbanos, explica que cada una de las cebras, que tienen entre 16 y 22 años, atienden talleres de motivación personal.
“La cebritas más antiguas comparten sus experiencias con los nuevos. Así, se refuerza el grupo y se fortalece su espíritu dinámico y se deja de lado la tímidez”.
Dijo que cada uno de estos personajes, al salir a las calles, tiene el objetivo de conquistar con amor a la población.
“Las cebras no tratan de imponerse en las vías públicas ni de sancionar, porque la educación vial no consiste en ello, sino preferimos llegar al corazón de la gente a través de bailes, juegos, abrazos y palabras motivadoras”.
Asimismo, explicó que las cebras se capacitan en lenguaje artístico, teatro, baile y canto. Además, se las orienta para hallar su propio estilo. Así, cada uno tiene un símbolo que lo distingue de sus compañeros. “Se ponen sombreros de cholita paceña, rosas, aretes o símbolos punk. Los cebras son personajes reales”.
El 18 de noviembre, las cebras cumplirán 11 años de actividad incansable, por lo cual se realizarán diversas actividades.
“Ahora hay 200 cebras, divididos en cuatro grupos. Ellos se desprenden de sus problemas personales y laboran cómo si no los tuviera. Son jóvenes valientes, plenos e inteligentes, que frente a las limitaciones que tienen, se atreven a mirar adelante y trabajar por su ciudad”.
En la entrevista, un grupo de cebras al ver a Kathia Salazar, se acerca y la saluda "Hola má”, ella responde sonriente a sus hijos. “Somos una gran familia. Si una cebra tiene algún problema, estamos en la obligación de ayudar, comprender y apoyar”.
Carmen, la primera cebra. Carmen Chirino, que trabaja desde hace más de diez años como cebra, relata que este oficio es uno de los más agradables. “Ver a los niños que te toman de la mano y te quieren llevar a su casa es un sentimiento único o escuchar gracias de los choferes incentiva. Tener la piel de cebra cambia tu vida y así no importa las dificultades que podamos tener, sino te hace más fuerte”.

63 cebritas de La Paz recibieron ayer el certificado de competencias laborales de Educador Urbano y Viabilidad.

Las cebras de la paz trabajan con base en el respeto, responsabilidad y la consideración. su labor consiste en orientar a la población sobre temas viales. además, promueven campañas de educación y concienciación ciudadana en la urbe.

“Las cebras no sólo priorizan la educación vial, sino se capacitan en salud, educación, seguridad, cultura ciudadana y otros temas de interés social”.
Khatia Salazar / MAMÁ CEBRA

“Bailar y cantar son cosas que no haría de civil. Ser cebra me cambió la vida, soy feliz en las calles y ayudo a las personas y a los niños”.
Álvaro Gutiérrez / CEBRA




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