07 septiembre 2015

Con recursos del Estado el MAS captó apoyo político

En estos casi 10 años del gobierno de Evo Morales en el poder del Estado Plurinacional, favorecido por un periodo de notable bonanza económica, el Movimiento Al Socialismo (MAS) y su líder, logró capitalizar de manera audaz y prebendal el abnegado apoyo político de sus "movimientos sociales". Esa es la conclusión a la que arriban diversos analistas políticos, respecto a cómo la administración de la "cosa pública" ha pasado de constituir "una gestión gubernamental" a otro esencialmente político y hasta electoral.

Según el politólogo Carlos Guzmán, los programas sociales y proyectos implementados en municipios y la asignación de recursos a las organizaciones sociales del proceso de cambio, como el "Evo Cumple" y el Fondo Indígena, en lugar de incentivar una buena gestión de gobierno solo fueron a incentivar el clientelismo, el prebendalismo y el cuoteo político. "Ha sido una estrategia política de cooptación a diferentes sectores sociales con el único fin de garantizar de manera corporativa el apoyo político al MAS, incluso al extremo de poner en duda su condición de reserva moral", señaló.

Para muestra el Fondo Indígena. La crítica sustenta sus argumentos en casos como el manejo millonario del Fondo Indígena con graves denuncias de corrupción sobre el supuesto desfalco de Bs 174,2 millones y las diversas inversiones "grandilocuentes" en obras que se realizan en el país, cuyos proyectos en gran parte gozan de escaso respaldo técnico y estudio de factibilidad, al extremo de quedar, en algunos inconclusos o en otros inutilizados.

"La prebenda más grande ha sido el Fondo Indígena. Con esos recursos han comprado clientes, conciencias y apoyo social. Con ello se ha clientelizado y prebendalizado el uso de recursos públicos del Estado", puntualizó Víctor Hugo Cárdenas, ex vicepresidente del Estado. Además, señaló que a lo largo de estos años se han destinado recursos del Estado, solo para construir un proyecto político en desmedro de los proyectos de desarrollo y de gestión del país.

Una praxis populista. Esas acciones son catalogadas por otros expertos como una práctica que se ha hecho común en el MAS a lo largo de las dos gestiones de gobierno anteriores y en este tercer mandato. Ahora el "instrumento político" que enarbola la dupla Morales-García Linera, bajo la lógica de fin justifica los medios, apunta a una nueva reelección al 2020, al cual el gobierno y sus adherentes denomina "repostulación".

Lo cual, dice el sociólogo y analista político, Iván Arias, es práctica común de los gobiernos populistas como lo fue, a mediados del siglo anterior, con el Movimiento Nacionalista Revolucionarios (MNR) cuyas acciones implicaron manejo discrecional de los recursos y acciones políticas de cooptación vía las milicias urbanas y el movimiento obrero campesino. "Esto corresponde a un tipo de pensamiento que se plasma en el Socialismo del Siglo XXI que emerge de los años 50 del siglo pasado con el MNR. No hay maldad, no hay mala intención; es una matriz ideológica y populista de tomar el poder por el asalto y utilizar los bienes públicos, prebendalizar los recursos del Estado para enriquecer a sectores sociales y a una casta política, todo con el fin de homogeneizar su instrumento político", describió.

Humberto Vacaflor, periodista y analista político, refirió que los buenos ingresos que tuvo el país a largo de los últimos diez años fueron bien aprovechados por el gobierno que, mediante prebendas, sumaron adeptos no solo de organizaciones sociales sino de otros sectores como los gremiales, cooperativistas mineros, ropavejeros, transportistas, incluso de traficantes de minerales, entre otros, junto a su base social campesino-cocalera. “La prueba de que eso es cierto, es de que las organizaciones sociales que han sido marginadas de la nueva fisonomía del Fondo Indígena, no están reclamando dado que ya tuvieron esos dineros, bajo condiciones de lealtad o de lo contrario los denuncian. Es una especie de chantaje, porque han recibido mucha plata y han sido cooptados", argumentó.

Un contexto aún incierto. A lo largo de todos estos años, aunque no se conocen las cifras exactas, los diversos proyectos ejecutados vía el programa "Bolivia Cambia y Evo Cumple", administrados por la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE) del Ministerio de la Presidencia, han significado la inversión de $us 350 millones entre el 2006 y 2013. Si bien, se valora de positivo el hecho de acercar las obras a los pueblos, las comunidades y a la gente más alejada del poder central; dichos propósitos, según los críticos se han desplegado con el único fin de captar voto y apoyo popular.

Como prueba de ello se cita el informe de la Contraloría General del Estado en referencia al manejo de los recursos del Fondo Indígena, cuyo texto señala que "desde el 2009 el directorio del Fondo Campesino aprobó 3.177 proyectos, de los cuales 2.077 no llegaron a obtener ningún desembolso, mientras que 1.100 tuvieron al menos un desembolso". "Esos recursos públicos han sido entregados a las dirigencias de las organizaciones sociales como premio de su lealtad política, social y electoral. De esa manera estos no solo han sido cooptados sino se han convertido en células operadoras de este proyecto político", enfatizó Cárdenas.

Según el Ministerio de Economía y Finanzas, este año se ha previsto destinar alrededor de Bs 300 millones, orientado está vez a proyectos productivos por lo que el Gobierno los ha emplazado a los distintos gobiernos municipales a adecuarse a esas exigencias. "Ya no más canchitas, parques y puentes. Queremos que hagan proyectos productivos", señaló en junio Álvaro García Linera, vicepresidente del Estado, en una visita a los valles cruceños.

Según los analistas, esos recursos fueron destinados sin el acompañamiento técnico sobre la factibilidad de las obras, cuyo uso en algunos casos quedó en calidad de "elefantes blancos". "Han destinado los recursos del país sin justificar los proyectos de desarrollo, con el único objetivo de mostrar la imagen del caudillo entregando obras. La preocupación del MAS no ha sido hacer un buen gobierno, sino estar en campaña electoral permanente", puntualizó Cárdenas.

Por su parte, Ericka Brockman, analista política, señaló que los recursos del Estado han sido destinados con el solo objetivo de corporativizar la filiación partidaria en poderes fácticos reales, que viene a constituir un pacto prebendal y clientelar "muy perverso y peligroso" a futuro. "Si bien hay una base social constituida como los cocaleros y las Bartolina Sisa, con un genuino apoyo a Evo Morales, incluso con lógicas no democráticas, evidentemente están traducidas con grandes prebendas y clientelismos", acotó.

Prebenda sobre una base social. Otros analistas ven que la lealtad de sectores sociales al MAS y al proyecto político liderado por Evo Morales tiene aún una base social sólida que no necesariamente es inherente al uso de los recursos públicos en la actividad política.

Rafael Puente, exministro de Gobierno del primer gobierno de Evo Morales, destaca lo que el Estado boliviano en estos años ha recuperado es ampliamente superior a lo que se ha malgastado. "Por seriedad objetiva, este gobierno ha recuperado muchos ingresos que en anteriores periodos. Las transnacionales se llevaban la mayor parte, casi el 80% de los ingresos", dijo.

Sin embargo, Puente admitió como muy grave los gastos innecesarios que se vienen haciendo en este periodo de gobierno como en el Satélite Túpac Katari, el G-77. "La cooptación de los movimientos sociales no necesariamente es en base a grandes capitales, es en base a pequeños trabajos, a pequeñas prebendas. Entonces eso es grave. Este segundo mandato no fue en la línea de su primer mandato", puntualizó.

Gobierno
Se desconoce cuánto dinero invirtió el MAS en 9 años

Contexto. Hasta la fecha se desconoce de cuánto dinero ha erogado el Gobierno en términos de campaña política en las distintas contiendas electorales realizadas a lo largo de esos casi diez años de gestión. Tampoco se sabe cuánto es el gasto desplegado en los habituales recorridos o visitas a distintos municipios y ciudades del país del presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera para actos de inicio, seguimientos o inauguración de obras sean estos pequeña, medianas o grandes que realiza el gobierno. También se desconoce, cuánto de recursos se destinan para cada movilización de sectores sociales hacia diferentes eventos políticos, cívicos e institucionales que el gobierno organiza y protagoniza políticamente.

Evo Cumple. Dicho programa, administrado por la UPRE, en sus inicios, con el apoyo de la República Bolivariana de Venezuela a través del Programa Bolivia Cambia, Evo Cumple financió la ejecución de 3.052 proyectos en 327 municipios del país, con una inversión de $us 272.491.628. Pero un reporte reciente del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas cita que se desembolsó Bs 4.587 millones en 5.809 proyectos desde 2007 a 2014. Sin embargo, no se precisa de cómo fue lo ejecutado de cada una de las obras.

Grandes obras. Tanto en el proceso de licitación y adjudicación de grandes obras en el país, sobre todo en infraestructura víal y de las empresas estratégicas del Estado, se conoce los términos de la inversión, los procesos de adjudicación y entrega en algunos casos. El cuestionamiento, sin embargo apunta, que gran parte de ellas como el Ingenio Azucarero San Buenaventura, la construcción del aeropuerto en Chimoré, la Planta de Urea de Bulo Bulo, fueron concebidas bajo un criterio solamente político para satisfacer a sus bastiones.

Sectores que ha movilizado el MAS

Cocaleros . Constituyen, sin duda, el sector más leal y duro del instrumento político del MAS. La crítica apunta a que estos también fueron favorecidos de manera discrecional con recursos del Estado y con proyectos bajo criterios políticos en lugar de bases técnicas y de factibilidad.

Pluriculturales. Gran parte de estas organizaciones campesinas, anteriormente conocidas como "colonizadores", fueron captados por el Gobierno a fuerza de pequeñas obras vía el programa "Evo Cumple' y con recursos del Fondo Indígena. Se hizo fuerte en Santa Cruz.

Bartolinas. Esta organización de mujeres campesinas, extendida en todo el país, se ha beneficiado del Fondo Indígena, con sendas denuncias en contra de sus máximos dirigentes como Felipa Huanca, Juanita Ancieta y la exministra Nemesia Achacollo.

Indígenas. Es el sector que ha sufrido el mayor quiebre institucional y organizacional de su tejido social. El Gobierno ha forzado, luego de la VIII marcha indígena del Tipnis, a crear organizaciones paralelas a fuerza del uso de recursos públicos.

Punto de vista

Fernando Untoja
Sociólogo y Analista Político

"El Gobierno saquea al Estado y reparte los recursos"

'Todo este fenómeno de prebenda que se ha generado a lo largo de todos estos años para manipular las masas surge a partir del copamiento de las instituciones públicas del Estado. Prácticamente los recursos públicos se han convertido en una caja de libre disposición a favor de los movimientos sociales. Esa manera de manejar la economía del país se vio aún más favorecido por estos años de bonanza, cuya práctica se ha hecho común al igual que los gobiernos populistas de otros países.

El populismo se caracteriza por eso: cuando un país tiene buenos ingresos, el gobierno saquea al Estado y reparte los recursos a favor a los movimientos sociales que tiene, como ha sucedido con el Fondo Indígena.

Pero lo más terrible, en el caso de nuestro país, es que la izquierda siempre ha sido populista, con una visión estatista disponen de recursos públicos para salir de su condición social hasta convertirse en nuevos oligarcas del país.

Ahora todos los que están en el gobierno, con el apoyo de sus sectores sociales campesinos, su afán es perpetuarse en el poder, así se disfracen de indígenas. Optimizan la propaganda para mostrar como realidad y buscar la reelección'.

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