06 septiembre 2015

Oficialismo perfila la reforma n.o 18 de la CPE

Bajo la lógica de "el fin justifica los medios" todo es posible. Así parece entender el partido de gobierno, Movimiento Al Socialismo (MAS), con cuyas bases sociales y su mayoría parlamentaria pretenden ahora plantear la reforma de la Constitución Política del Estado (CPE) por décimo octava (XVIII) ocasión y en menos de seis años, desde que el 2008 fue aprobada y promulgada el 2009, texto que dio origen al nuevo Estado Plurinacional de Bolivia (EPB). El objetivo tiene una lógica y es puntual: lograr que Evo Morales Ayma, actual presidente del Estado Plurinacional, se "repostule" para ser reelegido en las elecciones del 2020.

Lo cual, como señala el abogado constitucionalista William Herrera, deja en seria duda la institucionalidad de un país y la imagen en el plano internacional. "Lo preocupante es que ni siquiera se ha terminado de socializar la Constitución, ya se piensa en reformarla. No se puede pensar en una modificación tan violenta. No es conveniente, no es prudente y menos racional el forzar su reforma por un objetivo meramente político", señaló.

En contexto de la historia. Al revisar los procesos constituyentes de la Historia de Bolivia, según diversos escritos de historiadores bolivianos, entre ellos de Carlos D. Mesa, se tiene que dentro las 17 reformas a la CPE suscitados desde la fundación de la república, motivados por apetitos personales o caudillismo bien fundados, el país no estuvo exento de modificaciones abruptas y repentinas. Entre 1826, año en que Bolivia promulga su primer carta magna, hasta 1845, en menos de 20 años se tuvo al menos cinco textos constitucionales distintos.

Al respecto, José Antonio De Chazal, abogado constitucionalista, reflexiona que desde la fundación de la república la Constitución, a excepción de la reforma de 1880 no ha tenido una duración de largo tiempo. "Por ejemplo, Estados Unidos tiene una Constitución que data de 1776 y solo han hecho modificaciones a través de enmiendas, cuya escencia se ha mantenido. En cambio en Bolivia no se mantuvo esa esencia de la primera Constitución (1826)", puntualizó.

Todo a partir de 1826. Diversos historiadores coinciden en señalar que en noviembre de 1826, el documento original de 1825 se sustituyó por una nueva Constitución, redactada por Simón Bolívar Palacios. La Constitución bolivariana se distinguía de la anterior en algunos aspectos fundamentales como la división de poderes en cuatro instancias, entre una presidencia vitalicia, un poder judicial independiente, un Congreso tricameral y un órgano electoral. Debido a las diferencias esta duró muy poco.

Por eso en agosto de 1831 se aprobó una nueva Constitución, durante la presidencia del general Andrés de Santa Cruz y Calahumana. Dicha norma además de introducir el bicameralismo, dividiendo el gobierno entre la Cámara de Senadores (el Senado) y la Cámara de Diputados elegidos por representación proporcional, eliminó la presidencia vitalicia y reducía el mandato presidencial a periodos renovables de cuatro años, pero con la tendencia hacia una mayor concentración del poder en el Ejecutivo se mantuvo a lo largo de la historia de Bolivia.

Otros historiadores remarcan que entre 1839 y 1880, los caudillos dominaron la vida política boliviana a lo largo de los 41 años siguientes e imponían nuevas cartas constitucionales prácticamente cada vez que se producía un cambio de gobierno. Entre 1839 y 1880, el poder legislativo aprobó nada menos que seis constituciones. Con la excepción de la Constitución de 1839, que limitaba el poder presidencial, los textos promulgados bajo cinco gobiernos militares implicaron una mayor concentración de poder en manos del Ejecutivo.

El siglo XX. Luego de la derrota de Bolivia por Chile en la Guerra del Pacífico de 1879 y 1880, se aprobó, según consideran los historiadores, la constitución más duradera de Bolivia. Las principales características de esta Constitución son el fortalecimiento y la plena adopción del bicameralismo y la legislatura se convierte en el centro del debate político. Se destaca el funcionamiento de un orden constitucional completo y eficaz, con partidos políticos, grupos de interés y un poder judicial activo, y se convirtió en un modelo de democracia.

Ya en el siglo XX, posterior a la Guerra del Chaco se produjeron las reformas constitucionales de 1935 y 1945. Entre 1935 y 1952, las ansias reformistas de la clase media convergieron en una serie de movimientos populistas encabezados por oficiales del Ejército e intelectuales civiles de clase media.

Más adelante, en 1944, se reformó de nuevo la Constitución con el gobierno populista de Gualberto Villarroel. Se destaca el derecho al voto para la mujer (solo en las elecciones municipales) y el establecimiento de mandatos presidenciales y vicepresidenciales de seis años sin reelección inmediata. En 1947, una nueva CPE redujo el mandato presidencial a cuatro años e incrementó el poder del Senado tras el asesinato de Villarroel.

Revolución nacional. Con la revolución de 1952, se transforma gran parte del país, con leyes que buscan incluir a la mayoría indígena del país. La historia cita que la revolución nunca se ha establecido completamente en un nuevo orden político y fue considerada incompleta. Habría que esperar hasta la reforma constitucional de 1961, en la que destacan el sufragio universal, las reformas agrarias y la nacionalización de las minas.

En 1966, tras el golpe militar de Rene Barrientos Ortuño al gobierno de Víctor Paz Estenssoro, en 1967 se reforma la Constitución. Dicha carta auspició que Bolivia siguiera siendo una república unitaria con carácter de democracia representativa. Los ciudadanos conservaban la soberanía inalienable, ejercida a través de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial.

Dicha Constitución, en los sucesivos periodos de gobierno militares hasta 1980, apenas fue aplicada. A partir del 10 de octubre de 1982, con el retorno Bolivia a un nuevo periodo democrático, se plantea la necesidad de modernizar la CPE. Es así que en 1994, previo un acuerdo político se hace una enmienda a la carta magna, con modificaciones al texto constitucional vigente. Entre ellas se destaca el carácter republicano del Estado y buscaban un mayor equilibrio entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

Estado Plurinacional. Con la asunción al poder de Evo Morales Ayma, en 2006 se plantea vía la Asamblea Constituyente, la refundación de Bolivia y por ende la redacción de una nueva Constitución. Luego de confrontaciones internas, regionales e ideológicas, se aprueba la nueva Constitución del Estado Plurinacional en 2008. El proyecto se aprobó finalmente en un referendo constitucional en 2009. Entre muchos aspectos, se destaca la nacionalización de determinados sectores económicos como la industria del gas, la descentralización del poder mediante cuatro niveles de autonomía (departamental, municipal, indígena y regional) y la etnicidad en la composición de Bolivia. "Ahora si piden reabrir la Constitución, debe ser única y exclusivamente para la reelección indefinida. No conviene que se involucren otros aspectos", finalizó Silvia Salame, exmagistrada de la nación.

Recuento
La Constitución del Estado Plurinacional

Antecedentes. En 2005, el líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, ganó las elecciones generales y se convirtió en el primer presidente indígena de Bolivia. Una de sus promesas de campaña fue la de convocar una nueva asamblea constituyente. La asamblea fue para redactar una nueva carta que acabara con la injusticia social y la desigualdad, especialmente entre la población indígena.

Julio 2006. Se elige la Asamblea Constituyente (AC) para recoger opiniones y redactar el borrador. Luego en diciembre de 2007 se aprueba el proyecto de Constitución elaborado por la AC y luego se transfiere al Congreso de la nación.

Agosto 2008. Evo Morales emite un decreto presidencial por el que convoca al electorado a un referendo el 7 de diciembre de 2008, en un contexto de violencia y disturbios políticos.

Enero 2009. Previo a las negociaciones entre el Gobierno y la oposición permiten fijar la fecha del referendo en 2009
El proyecto de Constitución se aprueba en referendo con un 64,43% de los votos a favor.

Febrero 2009. Finalmente, Evo Morales promulga la nueva Constitución del Estado Plurinacional.

Según el gobierno
Hacia una reelección indefinida

Propósito. Desafiando cualquier tipo de oposición y crítica al gobierno, el vicepresidente Álvaro García Linera señaló que el debate por la reelección del presidente Evo Morales, entre las organizaciones sociales, apunta a que este permanezca en el poder hasta cumplir la agenda 2025 y llegar al bicentenario de la fundación de Bolivia.

Propuesta. En ese ámbito, las diversas organizaciones sociales en el cual el Gobierno asienta su pretensión de reformar la Constitución Política del Estado, plantearon una reelección indefinida del presidente Evo Morales a partir de los comisios del 2020. "No hemos tomado una decisión, pero por lo que he oído en los sectores sociales, más se está inclinando (el debate) a cumplir la agenda 2025, es decir llegar al bicentenario cumpliendo la agenda 2025”, indicó la autoridad en entrevista la pasada semana en La Paz a un medio televisivo.

Reforma. Según los expertos constitucionalistas, lo que aún el Gobierno debe hacer claro es cómo quiere hacer dicha reforma constitucional. "Como no se ha producido todavía algún elemento en concreto, por ahora lo único que podemos sostener es que toda Constitución debe tener una garantía de permanencia en el tiempo", señaló José Antonio De Chazal, abogado y constitucionalista.

Derechos. Para el abogado William Herrera, es que con el simple hecho de modificar la Constitución para prolongar vía reelección de Evo Morales, generará un daño institucional al país, dado que viola los principios democráticos y sus prácticas como ser la alternancia del poder y la igualdad de derechos.

Punto de vista

Aquí se quiebra con la lógica de la Constitución "

Jorge Asbún
Abogado Constitucionalista

"En esta reforma constitucional que se quiere hacer, hay que considerar algunos aspectos. Desde un punto de vista de la institucionalidad democrática se puede discutir o no la reelección. El problemas es que en este caso no se está discutiendo la reelección de un presidente como instituto, sino la relección de un personaje con nombre y apellido; lo cual desvirtua desde ya el debate del concepto institucional de una reelección.

El otro tema tiene que ver con el pacto acordado en la Constitución Política del Estado aprobado por el gobierno del MAS, señala que los asambleístas y concejales no pueden ser relectos por más de dos periodos. En cambio los gobernadores y alcaldes pueden ser reelectos por una sola vez. Entonces aquí se quiebra con la lógica del propio concepto de Constitución que ellos lo han implementado, dado que solo quieren hacer reelegible solo al presidente. Eso es incongroente. Además, resulta incongruente que un pacto social a largo plazo, dado que ni bien se aplica, se piensa cambiar".

Es una muestra de inestabilidad crónica del país"

Marcelo Varnoux
Analista Político

"Pretender en apenas seis años de vigencia cambiar la actual Constitución es evidentemente una falta incluso de consideración con el 60% que votó en el referéndum por el sí de esta norma. Por otro lado, lo que se quiere reformar no se ha activado, por lo tanto no es razonable. Quiere decir que se pretende cambiar algo que nunca ha entrado en vigencia.

Lamentablemente, la Constitución es simplemente un papel mojado para el MAS. Esa es una muestra de escasa seriedad del sistema político boliviano, dado que al Gobierno le es útil mientras le siga sirviendo para sus intereses y reproducciones del poder. Para ellos ya no es un papel que exprese un pacto social, por lo menos así lo están demostrando con estas pretenciones.

Esto es muy preocupante, que a futuro se estaría sembrando una inseguridad jurídica en el país. Además no se sabe muy bien lo que anuncia la introducción de 40 artículos de reforma en la Constitución. Es una muestra de inestabilidad crónica del sistema político del país".

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