El 19 se septiembre vence el plazo para que los postulantes a la Alcaldía de Quillacollo se inscriban en el Tribunal Electoral Departamental y algunos partidos políticos y agrupaciones ciudadanas ya empiezan a preparar a sus candidatos.
Es el caso del Movimiento Sin Miedo (MSM), cuyo representante en Cochabamba, el asambleísta Mario Orellana, anunció que este domingo los miembros de su partido se reunirán para definir criterios y elegir al posible postulante a la Alcaldía de Quillacollo.
El MSM ya trabajó en una nómina que no sólo incluye a militantes del partido, sino a profesionales destacados. El primero de la lista es el ex candidato a gobernador por el MSM, Ronald del Barco, le sigue Lizet Veramendi quien ya fue concejala por ese municipio.
Otros candidatos posibles son: Alejandro López, Josué Muriel, Noé Pérez, Leonel Cardona, Julio Flores Camacho, Ernesto Quiroz y René Fernández . También es posible que la nomina se amplíe.
Y si el MSM ya se prepara, en el Movimiento Al Socialismo (MAS) el ambiente está aún tranquilo. La alcaldesa, de ese partido, Carla Lorena Pinto, dijo que aún queda mucho tiempo para pensar en el candidato.
La alcaldesa dijo (sin definir fecha) que los miembros de su partido se reunirán en los próximos días para definir el tema. Lo que sí confirmó Pinto es que ella volverá a ocupar su curul en el Concejo Municipal una vez que se realicen las elecciones.
La presidenta del Tribunal Electoral Departamental, Consuelo Grigoriú, informó ayer que, a la fecha, ni partidos ni agrupaciones han inscrito a sus postulantes y recordó que estas elecciones son especiales ya que sólo se elige al nuevo alcalde y no así a todas a las autoridades municipales. El 18 de diciembre se realizarán esos comicios en Quillacollo.
En tanto, Arturo Murillo, representante del partido Unidad Nacional y presidente de la Alianza Todos por Cochabamba, observó que es muy difícil definir un candidato que se enfrente al MAS para ocupar el cargo de alcalde en Quillacollo, en todo caso, “quizá lo prudente sea que toda la oposición se una y postule un solo candidato”.
Orellana, del MSM, manifestó que esa Alcaldía destá institucionalizada por el MAS. Murillo, en tanto, calificó de “sui generis” la elección en ese municipio.
Un municipio conflictivo
Quillacollo, luego de las elecciones municipales 2010, vivió una serie de conflictos entre sus nuevas autoridades elegidas. Héctor Cartagena, de la agrupación Unidad Nueva Esperanza (UNE), fue el alcalde electo, triunfo que le llegó mientras estaba internado en una clínica por serios problemas de salud.
Sin embargo, luego de haber llegado en ambulancia a dar su juramento al cargo, fue inmediatamente suspendido en la primera sesión del nuevo Concejo Municipal que se destacó por “bochornosa y conflictiva”. La suspensión se debió a una serie de denuncias y procesos en contra de Cartagena y porque el Concejo, con mayoría masista, contó con el apoyo del único representante por Frente para la Victoria (FPV) Lorenzo Flores.
En lugar de Cartagena, fue posesionada como alcaldesa por el MAS, Carla Lorena Pinto, y Flores pasó a ocupar la presidencia del Concejo. Pese a la alianza entre el MAS y Flores, discrepancias motivaron a que éste, cuatro meses después, se dé modos para expulsar a Pinto de la Alcaldía con ayuda de miembros del propio partido de Pinto. Entonces, Mirtha Condori, otra concejal masista, se posesionó como alcaldesa, pero duró poco, porque la dirección del MAS respaldó el retorno de Pinto.
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