12 agosto 2016

Organizaciones sociales “cobran factura” por dar apoyo al Gobierno

Los analistas políticos coinciden en que el Gobierno afronta un constante conflicto con organizaciones sociales que desde un principio fueron considerados sus aliados. Esto, al mismo tiempo, demuestra que el apoyo que algunos sectores le dan al Ejecutivo “no es incondicional” sino por un intercambio de intereses mutuos.

El analista Fernando García Yapur señala que este escenario surge a raíz de un “replanteamiento” que está realizando el Gobierno en el nuevo contexto económico en el que se desarrolla Bolivia, considerando que, antes, este sector era favorecido a través de concesiones mineras que les permitían a los cooperativistas desarrollar las actividades con mayor margen de autonomía. Sin embargo, pasó la bonanza económica y ahora el Gobierno ya no dispone de recursos y estas relaciones tienden a la ruptura con la alianza, que era virtuosa hace poco.

Agregó que este problema daña la imagen del Gobierno que reflejaba una “total estabilidad y total armonía con las organizaciones sociales, entonces, queda evidente que no era una taza de leche la articulación que había en todas la estructura de la coalición gubernamental en la cual convergen cooperativistas, sectores campesinos y obreros”.

Para la politóloga María Teresa Zegada esta situación, además de demostrar que el nivel de conflictividad en el país crece; refleja un lado más crítico que se refiere a que el sector cooperativista “se habría acercado al Gobierno no tanto como un apoyo ideológico al programa del Movimiento Al Socialismo o por un convencimiento de la Agenda (Patriótica) 2025 sino que se habría acercado a través de un mecanismo de intercambio político donde el Gobierno les otorgaba ciertos beneficios en determinado momento”.

Afirmó que esto visibiliza de “manera muy crítica, muy compleja la relación entre el Gobierno y esta organización social que no pasa por un apoyo incondicional ideológico, sino más bien es una suerte de intercambio de intereses mutuos”.

Según Zegada, el Gobierno está mostrando la fragilidad de las relaciones que el Ejecutivo establece con organizaciones sociales. “En este caso, se refiere a una organización muy grande, lo que significa una suerte de riesgo, de amenaza para el Gobierno porque es un sector de más de 170 mil afiliados que además maneja importante cantidad de recursos económicos que no permiten que esto sea vulnerado por una acción estatal”.

Por su parte, el analista Carlos Toranzo sostiene que el Gobierno ha dado muchas ventajas y facilidades a los cooperativistas y a todos los movimientos sociales que ahora no sabe cómo controlar la situación.

“Ya es tarde, porque ellos (Gobierno) les han dado alas, les han permitido crecer y los cooperativistas conforman un sector que fue una milicia del Gobierno, muy duros, han estado siempre con el Gobierno y quieren tener granjerías”, indicó.

Explicó que los mineros cooperativistas son, en realidad, un grupo de empresarios fuertes porque “hay una centena de grandes cooperativistas que tienen muchos asalariados y, obviamente, ellos van a cuidar que no haya ningún proceso de sindicalización que vaya a fortalecer a la COB (Central Obrera Boliviana) y les vaya a debilitar a ellos. Es una posición intransigente contra el Gobierno”.

Toranzo, al igual que Zegada, indica que “nunca nadie es incondicional” porque en este caso los cooperativistas no han apoyado por ideas, “son clientelas que han apoyado por determinada granjería, son clientelas acostumbrados a recibir y, cuando no reciben, se enfrenta al Gobierno”.

Los analistas concluyen en que será definitivo y decisivo para el futuro cómo el Gobierno logra solucionar esta situación con este sector social considerando que no es el único que tiene demandas sectoriales.

En tanto, Toranzo, advierte que poco a poco lo que va a suceder es un proceso de distanciamiento entre movimientos sociales y el Gobierno. “Eso es lo que ha pasado en 1956 cuando había el cogobierno MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario) y COB y es lo que va a suceder ahora en uno o dos años con los movimientos sociales”.



OPINIONES DE LOS ANALISTAS POLÍTICOS

Marité Zegada. Analista

El conflicto con los mineros cooperativistas muestra un fenómeno muy crítico porque el sector cooperativista, con este conflicto, está demostrando que es un sector que se habría acercado al Gobierno, no tanto como un apoyo ideológico al programa del Movimiento Al Socialismo o por un convencimiento de la Agenda (Patriótica) 2025 o de las propuestas del Gobierno, sino que se habría acercado a través de un mecanismo de intercambio político donde el Gobierno les otorgaba beneficios.

Fernando García Y. Analista

Este problema afecta a la imagen del Gobierno de que tenía una total estabilidad y total armonía con las organizaciones sociales. Queda evidente que no era una taza de leche la articulación que había en todas la estructura de la coalición gubernamental en la cual convergen cooperativistas, sectores campesinos, obreros. Hace poco, hubo conflictos con la Central Obrera Boliviana y, de igual manera, se demostró entonces que estas relaciones del Gobierno con estas organizaciones están seriamente afectadas.

Carlos Toranzo. Analista

Cría cuervos y te sacarán los ojos. Este Gobierno ha dado tantas ventajas, tantas facilidades a los cooperativistas y a todos los movimientos sociales y éstos, que nunca paran de pedir beneficios, siempre van a querer más y más, y eso es lo que está recibiendo el Gobierno.
Ya es tarde, porque ellos (Gobierno) les han dado alas, les han permitido crecer y los cooperativistas son un sector que fue una milicia del Gobierno, muy duros, han estado siempre con el Gobierno y quieren tener granjerías.

César Cabrera. Abogado

Lo que menos quieren los del Gobierno es tener diferencias o ahondar esta crisis que se ha venido dando y quebrantando (con las organizaciones sociales), ese acuerdo que se han arribado hace 10 años atrás. Pero esa ruptura que se está generando creo que está en un nivel de subida para que seguramente en algún momento pueda terminar por generar con la ruptura definitiva de este acuerdo entre la Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno, y particularmente el sector minero.



COOPERATIVISTAS, SECTOR QUE CRECE

Un informe oficial del Viceministerio de Minería y afirma que, desde 1959, en Bolivia existen 1.645 cooperativas registradas oficialmente, 838 de ellas fueron inscritas entre 1959 y 2005, y otras 807 fueron registradas entre 2006 y 2014; es decir que el Moviviento Al Socialismo (MAS) registró el 49 por ciento de las cooperativas en ocho años, mientras que el 51 por ciento se registró en los 46 años anteriores.

Pero no solamente ha sido el número de cooperativas mineras que ha aumentado en el país, también las concesiones mineras han aumentado; hasta 2006, eran 30.000 en todo el país; en ocho años, hasta 2014, esas asignaciones de predios de explotación subieron a 400.000; es decir, se ampliaron en más de 13 veces sus áreas de explotación minera.

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