26 mayo 2016

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La Paz cumple hoy un mes soportando constantes movilizaciones. La tarde del lunes 25 de abril al menos 600 personas que demandaban el pago de un bono mensual de Bs 500 para las personas con discapacidad llegaron a la urbe, en medio de júbilo, llanto y muestras de solidaridad de los paceños. Desde entonces la ciudad sede del Gobierno es centro constante de manifestaciones a las que se sumaron, en los últimos días, fabriles, salubristas, gremialistas y transportistas.
El 21 de marzo,  un centenar de personas con discapacidad comenzó su movilización desde Cochabamba hasta La Paz pidiendo al Gobierno la aprobación del bono; sin embargo, hasta la fecha la respuesta del Ejecutivo es que la demanda es inviable. Y así fue desde un proncipio, nueve días después de comenzar la protesta, el presidente Evo Morales dijo: "es imposible atender la demanda para cuidar la economía nacional".
Desde hace un mes , carpas, colchones, utensilios, sillas de ruedas y muletas forman parte del paisaje en la esquina de las calles Junín e Indaburo, donde las personas con discapacidad instalaron una vigilia la noche de 26 de abril después de un intento fallido de ingresar a la plaza Murillo. Hasta la fecha, la Policía mantiene cerrados los cuatros accesos a la plaza con vallas y paredes metálicas.
Durante estos días, al menos dos numerosas marchas de los discapacitados colapsaron el centro de la urbe. Además hubo personas que se colgaron, junto a sus sillas de ruedas, en el puente peatonal de la Plaza Pérez y otro grupo se extrajo sangre para escribir mensajes de protesta en carteles.
Choque entre discapacitados y policías a una cuadra de la plaza Murillo.
En medio de llamados al diálogo, el 29 de abril un grupo de dirigentes del sector de discapacitados, denominados ‘no movilizados’, firmó un acuerdo de 42 puntos con el Gobierno, cuyo principal punto es la oferta fuentes laborales para aproximadamente 500 personas. Y la madrugada del 13 de mayo, otro grupo firmó un segundo acuerdo, con lo cual la protesta quedó dividida.
El mismo día de la firma del segundo acuerdo, sin embargo, la violencia retornó a las calles de La Paz. A metros de la plaza Murillo policías y discapacitados se enfrentaron en un nuevo intento, de los segundos, por ingresar a lugar. En medio de los choques, el principal dirigente, David Cayo, sufrió una descompensación y fue trasladado hasta una clínica cercana.
El lunes pasado, un grupo de personas con discapacidad protagonizó otra protesta frente al edificio del Ministerio de Comunicación para reclamar los gastos gubernamentales en publicidad.
“Hemos conseguido datos sobre la publicidad que pasan en la televisión y la radio, cada día sacan de nuestros bolsillos 1.280.317 bolivianos para decir mentiras como que estamos bien y tenemos todo gratis. A ver si va decir lo mimos la ministra cuando vaya al hospital o trate de trabajar con muletas”, afirmó Feliza Alí, dirigente del sector.
A esta protesta se sumó la de los trabajadores de la Empresa Pública Nacional Estratégica de Textiles (Enatex), que comenzaron movilizaciones el 16 de mayo ante el anuncio oficial de cierre de la compañía. Ahora un grupo mantiene una huelga de hambre reclamando por sus fuentes laborales.
Enfrentamiento entre policías y extrabajadores de Enatex. Foto: Internet
En la protesta más violenta, protagonizada por los fabriles el 18 de mayo, una persona perdió la mano izquierza, un camarógrafo fue herido en el ojo y otro trabajador resultó herido por un balín. La movilización se dio en en el marco del Día del Fabril ,pidiendo la reincorporación de 800 trabajadores al futuro centro tecnológico que reemplazará a Enatex.
Otra protesta que colapsó a La Paz se dio el lunes pasado y estuvo protagonizada por otro grupo. Los vendedores de hoja de coca al detalle se movilizaron en demanda de la anulación de la resolución ministerial 026, suscrita el 13 de febrero, que amplía a tres taques la comercialización de la hoja para los productores. Se declararon en emergencia y amenazaron con bloquear carreteras a nivel nacional si no son escuchados.
Protesta de choferes en el centro paceño. Foto: Angel Guarachi
Y hubo más en este mes. El 17 de mayo, los afiliados a la Federación Departamental de Gremiales del Comercio Minorista de La Paz marcharon por La Paz exigiendo la anulación de la carnetización dispuesta en la ordenanza municipal 509, que según el dirigente Julio Patiño “permitiría nuevos asentamientos”. Calles como la Mercado y adyascentes fueron bloqueadas.
Ese mismo día los trabajadores del sector Salud se movilizaron por el El Prado y solicitaron un incremento salarial que beneficie por igual a todos los dependientes de este sector.
A estas protestas se sumó la de los transportistas que ayer bloquearon calles principàles de la urbe pidiendo la reversión de la tarifa interciudad La Paz-El Alto.

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