25 febrero 2016

Confirmación del triunfo del NO convulsiona el MAS



Y se acabó. Las matemáticas, en femenino, no mienten. La tendencia se convirtió en dato. Y el dato, en resultado irreversible, si es que en algún momento lo fue. El NO superó al SÍ y la Constitución Política del Estado no será modificada para permitir una segunda reelección de ningún presidente empezando por el propio Evo Morales. A partir de ahí, reacciones. Pasiones. Convulsiones. Y muchas.

Al 98,3 por ciento, la tendencia se volvió irreversible: 84.457 votos quedaban por contar y el NO sacaba una ventaja de 155.052. En la tarde ya los cálculos no daban y de nuevo fue el vicepresidente Álvaro García Linera quien salió a los medios para advertir de un fraude y de un intento de “desestabilización” criticando a quienes cantaban victoria antes de contar el voto de “los hermanos campesinos”, lo que calificó de “matonaje”, todo muy en la jerga habitual de estos casos previo a una derrota contundente y dolorosa.
Ni el voto en el extranjero, a lo que el mismo García Linera apeló el domingo para desmentir a las empresas encuestadoras Ipsos – Mori que ya certificaron un resultado muy similar al que está llegando el TSE, podría afectar en el resultado definitivo. De hecho la tendencia al cierre de esta edición contradijo también al vicepresidente, pues el NO seguía ganando con un 51,32 por ciento con el 84,24% de las actas escrutadas que apenas suman unos insignificantes 66.332 votos válidos. Claro que los múltiples cambios sufridos sobre la marcha en la web del Tribunal Electoral convirtió la base dinámica en un pdf estático en el que ya no se pudo consultar país por país los resultados en el exterior.
Hubo otras reacciones, la vicepresidenta del MAS Concepción Ortíz habló de la “soberbia” de algunos ministros, el ex ministro y responsable de la campaña, Hugo Moldiz, volvió a victimizarse por la guerra sucia en las redes sociales aunque admitió el mal trabajo realizado en los territorios. En Tarija varios dirigentes históricos han apuntado ya al escaso aporte de los “invitados” en relación a los muchos cargos ejecutivos que ejercen.
Sin duda la reacción más rumoreada, una vez más en las demonizadas redes sociales, fue una supuesta pelea “a los puños” entre el ministro Carlos Romero y el ministro Juan Ramón Quintana en un gabinete de crisis realizado supuestamente al medio día. Al final de la tarde el Ministerio de Gobierno desmentía el hecho con un tuit “Desmentido: Versiones apócrifas que mencionan irresponsablemente una supuesta “gresca” entre dos ministros carecen totalmente de veracidad”. No faltó la ironía sobre el desmentido, también apócrifo, en las denostadas redes sociales.

¿Carrera por la sucesión?
Quedan tres años y medio de gestión que no será fácil no solo por la estabilidad política sino por el “cataclismo económico” que los analistas ya auguran, como el propio Roberto Ruíz en su nota de opinión que se publica hoy en este medio. Ni Morales ni García Linera querrían abrir ya la carrera por la sucesión, pero será inevitable. El propio presidente lanzó el primer nombre el mismo día de las elecciones en una entrevista concedida a El País de Madrid y el Financial Times. “Tenemos líderes jóvenes, tienen discurso, pero poca experiencia aún. También tenemos líderes del movimiento indígena, como David Choquehuanca (...). Lo que hay que buscar es quién puede ser factor de unidad. Ese es el tema”, recalcó Morales.
Otras opciones apuestan por un Luis Arce Catacora, gestor del milagro económico, al frente del gabinete, aunque su perfil ha bajado mucho estas últimas semanas y lo difícil de su gestión está por llegar. En otro escalón se habla de Gabriela Montaño, que todavía no ha pasado por el gabinete pero ha presidido las dos cámaras y fue presidenta en ejercicio en dos ocasiones y hasta se habla de una dupla con Alberto “gringo” Gonzáles. También se hablaba de César Navarro cuando dirigía la agenda 2025 y conocía a las bases hasta que aceptó el ¿dulce? Del ministerio de Minería y por hablar se habla hasta de Eva Liz.
Lo cierto es que, pese a las tormentas e inundaciones registradas en Bermejo y Entre Ríos que hoy seguirán adentrándose en el país, la vida sigue y quedan por delante tres años y diez meses de gestión. Casi nada.

Ajustado en todos los departamentos

El empate técnico no existe en el referéndum, pero lo cierto es que se parece mucho a ello. Apenas tres puntos de margen por opción después de diez años de desgaste de gestión han privado al presidente Evo Morales de intentar postular para convertirse en el presidente democrático más longevo del mundo. En general, el SÍ y el partido de gobierno que lo promovía, ha sacado la cara en casi todos los departamentos. Su mayor derrota la ha sufrido en Tarija y Beni, con el 60 por ciento de rechazo, más incluso que en Santa Cruz. Su mayor victoria la suma en La Paz con un 55,7 por ciento y en Cochabamba con un 55 por ciento, recuperando así el terreno perdido en las últimas subnacionales.
Ya no hay victorias escandalosas ni derrotas que doblaban a los contrincantes. El país, departamento por departamento, se asienta en el entorno del empate aunque solo tres departamentos hayan avalado la continuidad del presidente Evo Morales frente a los seis que lo han rechazado.
La oposición también deberá hacer un análisis profundo de los datos obtenidos. Por primera vez, todos unidos, han logrado derrotar a la maquinaria del MAS en diez años de historia y nadie puede obviar que la maquinaria ha llegado al encuentro en su peor momento anímico, económico y sorteando todo tipo de escándalos; aunque también hay quien atribuye el resultado ajustado a la polarización que precisamente el escándalo de supuesto tráfico de influencias a favor de Zapata - CAMC provocó y que el que de verdad minó la confianza fue el desfalco en el Fondo Indígena. Pronto para el análisis.

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