10 julio 2012

Vacío legal impide regular prostitución en Bolivia

El viceministro de Salud, Martín Maturano, admitió la existencia de un vacío legal en el tema de la prostitución en Bolivia, porque no es una “profesión” prohibida, pero tampoco es sancionable, porque en el país no existe una normativa que sancione a las personas que se dedican a esa labor. Sin embargo, indicó que la función de las autoridades de salud es velar por la salud, es decir, que se tiene que dar a la población la mayor garantía posible para que no se contagie de alguna enfermedad de transmisión sexual
“Ese tema (de la prostitución) no está claramente definido, pero nuestra obligación como salud es poder tener los controles correspondientes de las meretrices, por eso cada unidad del Servicio Departamental de Salud (SEDES), tienen lo que son los CEDEVICs, que son los Centros de Vigilancia y Control de personas que trabajan en este rubro”, indicó.
La autoridad de salud aseguró que el control que realizan a los centros donde trabajan las meretrices, no significa que el Gobierno esté legalizando esta labor, sino que es por seguridad de la población.
“En realidad no es un tema de legalización de la prostitución, sino es una aplicación de una serie de normativas y sobre todo para proteger la salud y evitar cualquier tipo de epidemia que podamos tener sobre todo en el tema de las infecciones de transmisión sexual”, argumentó.
Asimismo, el funcionario indicó que desde hace algunos años, la cantidad de meretrices que trabajan en Bolivia se incrementaron notablemente y que en muchas ocasiones no se puede controlar ese rubro, porque trabajan clandestinamente, en domicilios privados o centros que funcionan a puerta cerrada.
En ese sentido, comentó que el Ministerio de Salud no es un ente operativo, sino que su función es emitir normas, sin embargo, indicó que no puede emitir ninguna resolución para acabar con la prostitución, porque muchas mujeres viven de esa labor.
Asimismo, indicó que al ser un rubro que se mantiene “oculto”, no se puede prohibir que mujeres y hombres trabajen en eso, porque de cualquier modo lo seguirían haciendo, por eso señaló que es mejor normar “de alguna forma” para evitar contagio y propagación de enfermedades venéreas, antes que prohibir.
“La prostitución se define como el acto de participar en actividades sexuales a cambio de dinero o bienes. Aunque esta actividad es llevada a cabo por miembros de ambos sexos, es más a menudo por las mujeres, pero también se aplica a los hombres. La prostitución puede ser tanto heterosexual como homosexual, y puede involucrar a travestidos y transexuales. El término genérico empleado para referirse a quien la ejerce es prostituto/a”, señala el portal web wikipedia.org.
De acuerdo a informes de Unicef, no existen datos específicos sobre víctimas de explotación sexual comercial y trata en América Latina y el Caribe, pero se han hecho estimaciones mundiales que afirman que 1.2 millones de niños y niñas son víctimas de la trata cada año y que 2 millones son explotados sexualmente por medio de la prostitución y pornografía. Aproximadamente el 80% de las mujeres que se prostituyen fueron abusadas sexualmente en sus casas cuando eran niñas. Muchos de los niños y niñas víctimas de explotación sexual y trata no tienen acceso a la escuela o a servicios básicos de salud, son víctimas de embarazos no deseados, de abortos clandestinos, de violencia física, psicológica, y de enfermedades de transmisión sexual como el VIH/SIDA.

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