06 marzo 2012

Hitos históricos que dieron origen a la ciudad de El Alto

El Alto es una de las ciudades más jóvenes de Bolivia y se alza imponente en la meseta altiplánica, con más de un millón de habitantes que luchan por sus ideales y mejores condiciones de vida. En el último tiempo ha experimentado un crecimiento demográfico desmesurado, por la migración tanto del área rural como de otras ciudades del país y el exterior.
Fueron varios los hitos históricos que dieron origen a esta gran urbe, la misma que nace como una zona rural de la ciudad de La Paz y luego como una zona marginal. Durante la Guerra del Chaco (1933-1935) aparecieron los primeros asentamientos en La Ceja, lugar que adquiere importancia, a partir de la construcción del Aeropuerto Internacional, de la avenida Naciones Unidas y el poblamiento de Alto Lima y el Faro Murillo; desde ahí descendían los campesinos con sus productos agrícolas hacia La Paz.
La construcción de los ferrocarriles La Paz-Guaqui y La Paz-Arica en 1904 por la Bolivian Railway Company, que pasaban por El Alto, fijaron como su estación y última parada la zona 16 de Julio, cambiando la vida de esos moradores quienes trasladaron a sus familias al lugar para habitar esta tierra. En 1924 el Lloyd Aéreo Boliviano estableció sus oficinas y en 1925 la familia Ormachea funda el Golf Club y los primeros galpones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) son construidos en 1933.
Con la edificación de la pista de aterrizaje en 1923 y la operación de las líneas aéreas Braniff y Panagra en 1935 los aviadores empezaron a frecuentar más el lugar. Fue durante el gobierno de Enrique Peñaranda que se realiza la primera parada militar en los terrenos de la Base Aérea,este hecho fue presenciado por la población alteña y paceña.
EL ESCUDO
El escudo de la ciudad de El Alto fue aprobado mediante Ordenanza Municipal Nº 015/88. En la parte superior y al centro están representados el sol tiwanacota y el Huayna Potosí. Más abajo, un detalle urbano-industrial; alrededor del escudo lleva este mensaje “Desde la cumbre del mundo levántase la ciudad donde jamás se pondrá el sol de nuestra raza”, está rodeado por ramas de kantuta y khiswara unidas con la enseña de Bolivia.
Crecimiento poblacional
Después de la Guerra del Chaco, se registra el mayor crecimiento poblacional del área urbana de la ciudad de La Paz, este incremento de población es gradual y viene de las laderas y poco a poco la mancha urbana llega a La Ceja, inicio de lo que sería El Alto.
En aquella época estos terrenos eran propiedad de hacendados tales comoJulio Téllez García, propietario de lotes en la Ceja, quien comenzó a venderlos a 50 centavos el metro cuadrado. La primera urbanización fundada fue la de Villa Dolores (nombre de su esposa) el 14 de septiembre de 1942. Allí comenzó la historia de las más de quinientas urbanizaciones que la conforman hoy con nombres talescomo Adrián Castillo, Charapaquí, Allpaq Uma, Achupalla, Yunkuyo, Qallpani, Ingenio, Alto Lima, Río Seco, etc.
Otro de los hitos históricos que se identifica con esta ciudad es la “relocalización minera” luego del Decreto Supremo 21060 de 1986 que provocó un movimiento migratorio de familias mineras hacia esta urbe y a zonas marginales sin servicios básicos, por este motivo, el 40 por ciento del total de la población existente provienen de otros municipios del país y en un mayor porcentaje de origen aymara.
Creación de la ciudad
En 1982 se crea la Alcaldía Distrital de El Alto mediante Ordenanza Municipal y el 6 de marzo de 1985,entonces se convierte en la capital de la cuarta sección de la provincia Murillo con su capital, la ciudad de El Alto. El tercer aniversario de creación de esta sección sirvió de escenario para que el pueblo alteño, las organizaciones vecinales y gremiales, y la Alcaldía, en una marcha multitudinaria manifieste la necesidad de que El Alto adquiera el rango de ciudad, y es el 6 de marzo de 1988 cuando se aprueba este proyecto con la proclamación de El Alto como ciudad.
La Ceja.
Uno de los sectores más tranquilos de esta urbe son los miradores, pero su vista cambió con el tiempo, en el sector del Sagrado Corazón de Jesús la tranquilidad de esta tierra cambió por la visión de nuevos inmuebles, donde el paisaje se encuentra ahora cubierto de ladrillo.
EL ALTO DE AYER Y EL ALTO DE HOY
Los años que han pasado son hasta ahora 27, triunfos, llantos y problemas bañaron esta tierra de un encanto sin igual, dejando la puerta del futuro abierta para que alteños y alteñas alcancen las metas mayores del crecimiento boliviano.
Una de las ciudades más jóvenes del país, es ahora también una de las más importantes, el asfalto y las losetas cubrieron la tierra, los edificios y las casas tapan parte del cielo y el área donde antes sólo había pampa es parte de la ciudad. El trajín diario exige una movilización más rápida y a pesar de todo lo negativo que pueda surgir en esta tierra El Alto crece y se desarrolla continuamente.
Adultos mayores derraman una lágrima por la añoranza de su pueblo al ver su Ceja o su propio hogar rodeado por nuevas tendencias.
El progreso tapó lo conocido y muestra ahora lo nuevo, un Aeropuerto Internacional renovado, junglas de asfalto, y obras nuevas que se levantan al sol. Un nuevo Alto se prepara para dar la sorpresa y mostrarle al país que está preparado para encaminar el progreso.
PROBLEMAS URBANOS QUE SE DEBEN ENFRENTAR Y SOLUCIONAR
La ciudad de El Alto no escapa a los grandes problemas que surgen en las metrópolis del mundo, debido al crecimiento poblacional que sumados a la ausencia de una planificación urbana, hacen que prevalezca el desorden a todo nivel. Las principales dificultades a enfrentar son la contaminación ambiental, el congestionamiento vehicular y el índice alarmante de criminalidad por nombrar tan sólo algunas.
La generación de residuos sólidos en la urbe alteña es uno de los problemas que se ve a diario con la exposición de estos desechos que dan un mal aspecto a la urbe y despiden un olor desagradable al ser depositados en plena vía pública.
El problema de la basura no sólo se debe a la ausencia de vertederos en lugares públicos sino a la falta de costumbre para depositar los desechos en un sitio específico y que debe ser coordinado con la empresa que presta el servicio de recojo en el área urbana.
Una consecuencia directa de estos malos hábitos es la contaminación de los ríos, porque la mayor parte de las aguas residuales desembocan en el sistema de ríos sin recibir tratamiento alguno. Esto significa que el agua de los ríos no puede estar destinada al consumo humano luego de que haber pasado por una ciudad principal y tampoco para otros usos.
La población de El Alto genera un promedio de 500 toneladas de basura por día que son depositadas en el relleno sanitario en Villa Ingenio, el mismo que en algún tiempo será motivo de preocupación cuando su capacidad llegue al límite.
Por esta razón se han planteado cuatro soluciones posibles: comprar nuevos terrenos para ampliar el relleno sanitario, invertir 30 millones de dólares para la compra de una maquinaria que convierta la basura en diesel, industrializar los desechos y la generación de energía.
El congestionamiento vehicular es un eterno dolor de cabeza para los usuarios.
Congestionamiento
El congestionamiento vehicular en esta ciudad es un problema para quienes deben tomar el servicio público para ir a sus oficinas o retornar a sus domicilios en especial en las horas pico, como ser a mediodía o al finalizar la tarde, tampoco quedan al margen los que tienen movilidad propia.
Al respecto El Diario se contactó con Néstor Serón, director de Tráfico y Vialidad del Gobierno Municipal de El Alto (GAMEA), quien explicó que se tiene un proyecto que busca descongestionar el casco central de La Ceja. “Este consiste en restringir el ingreso de camiones de alto tonelaje a la avenida 6 de Marzo, los minibuses y los buses tomarían la avenida Jorge Carrasco y el transporte interciudad sería trasladado a la calle 2, habilitando dos carriles uno semifluido y el otro fluido en una primera fase de reordenamiento”, explicó la autoridad edil.
El plan de descongestionamiento vehicular tuvo sus primeros ensayos en el que participaron el personal del Organismo Operativo de Tránsito, la Dirección de Tráfico y Vialidad del GAMEA, y los educadores urbanos (cebras y burritos). “Pasada la fiesta por el aniversario de la ciudad El Alto, se procederá a la ejecución de este plan de descongestionamiento vehicular, que ha identificado algunos lugares conflictivos como: la calle 2, la avenida 6 de Marzo, el Puente Distribuidor, la avenida Naciones Unidas y el ingreso al Aeropuerto en el Kilómetro 7, además de la ejecución de algunas obras en el casco central que son necesarias para lograr este objetivo en un 80 por ciento”, puntualizó Serón.
La segunda fase del plan de descongestionamiento vehicular comprendería la restricción vehicular por placas que sería socializada con los sectores del transporte y juntas vecinales.
“Se ha presentado un proyecto para reglamentar el servicio del transporte público, debido a las deficiencias que tiene, en cuanto al recorrido por tramos, el abandono del pasajero y el cambio de disco para que se sancione el incumplimiento de los operadores del transporte que será tratado con este sector en particular”, sostuvo la autoridad municipal.
LA FERIA 16 DE JULIO:
Quien no haya vestido ropa usada que tire la primera prenda
Texto: Ernesto Murillo Estrada
Parafraseando un párrafo de la Biblia se podría decir: quien no haya comprado alguna vez una prenda usada que tire la primera piedra, o dicho de otra manera, que lance la primera prenda.
“Yo sólo compre un saco, que parecía nuevo, bien confeccionado y me quedó ‘al pelo’, pagué 50 bolivianos en la calle Figueroa”, cuenta Martín, egresado de comunicación y partidario de frenar de una vez por todas el comercio de la ropa usada.
La comercialización de ropa usada en Bolivia debió suspenderse en abril del 2008, pero las marchas, bloqueos y amenazas obligaron al Gobierno a extender el plazo hasta el 31 de marzo del 2009 y luego las prórrogas se sucedieron, porque los anuncios de paros, bloqueos y otras medidas para impulsar una nueva ampliación, colocaron una valla a las autoridades.
En la Feria de la 16 de Julio, una chamarra vale 30 bolivianos, un sacó cuesta 70, una camisa de marca hasta 30 bolivianos. “Un traje para fines de semana me costó 100 bolivianos. Estoy separada, tengo tres hijos y no tengo plata para comprar ropa nueva. La gente pobre busca lo barato. Yo no me opongo a que entre al país la ropa usada”, comenta doña Cristina que tiene un puesto de venta de comestibles y buscaba, el pasado jueves, camisas para sus hijos.
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) a través del estudio “Impacto de la Importación de Ropa Usada en Bolivia” develó que el negocio de la ropa usada en el país mueve 40 millones de dólares estadounidenses al año y que el volumen total importado llega a las 8.000 toneladas anuales. La mayor parte de esta mercadería ingresa vía contrabando.
Los que buscan los artículos que no encuentran en la ciudad se van a la feria de El Alto que funciona los jueves y sábados. Hay al menos tres cuadras para comprar todos los accesorios para vehículos, en otra calle venden llantas, en la siguiente ropa de todas las variedades, en una esquina están los relojes, más allá artículos de ferretería y, quien tiene sólo monedas va al sector de la vía donde podrá encontrar un par de zapatos hasta en tres bolivianos.
“Hay ropa para todos los gustos y miente quien dice que no ha comprado nunca algo usado, es como en Estados Unidos, la gente va al mercado de ‘las pulgas’ en busca de antigüedades. Yo he visto a mucha gente de la zona Sur de La Paz en El Alto, se van con ropa vieja, se colocan una pañoleta o gorra para pasar desapercibidas”, relata una señora que encontramos en una esquina de la feria regateando el precio de un jean.
En enero de 2004, el Gobierno de turno emitió el Decreto Supremo 27340, que permitía la importación de ropa usada por dos años, y, desde entonces el plazo se fue ampliando cada dos años, presión de por medio.
Aguelino Wilson Fernández Ayma, contó hace cuatro años cómo ingresó en el negocio de los ropavejeros. En poco tiempo se convirtió en el rey del negocio trayendo ropa de Estados Unidos y luego de clasificarlos los entregaba en la calle Figueroa de La Paz, otros fardos tenían como destino Cochabamba y Santa Cruz para venderse en La Cancha y barrios de Santa Cruz.
Los ropavejeros traen las prendas en fardos desde la zona franca de Iquique. Así llega al país ropa casi nueva y otra bastante usada y lejos de superar las mínimas condiciones higiénicas que reclamarían las autoridades del rubro.
Cifras van y cifras vienen pero más o menos hay coincidencias en estos números. Barrios enteros de ciudades como La Paz, Cochabamba o Santa Cruz y se dedican al negocio y se podría decir que de este comercio viven unas 250.000 personas.
Un estudio de hace un año evidenció que el sector textil dejó de ganar entre los años 2002 y 2005 aproximadamente 312 millones de dólares y esta cifra posiblemente ha crecido en los tres últimos años, razón de sobra para que muchos comerciantes se hayan sumado al negocio.
“Entiendo las necesidades de la gente y la dimensión del problema, pero en el caso nuestro se coloca en riesgo a la industria nacional, los talleres y las microempresas. Nosotros tenemos un compromiso con la gente que trabaja en nuestra empresa y preservar su fuente de trabajo es para nosotros un desafío”, afirma Jaime Díaz, gerente propietario de Gav Sport, especializado en la confección de ropa deportiva y ropa casual.
Muchas de las personas que se quedaron sin trabajo por el cierre de una fábrica emigraron a Buenos Aires, Sao Paulo y ciudades de España para trabajar en talleres clandestinos en condiciones precarias.
Los contrabandistas de ropa usada se ingenian para internar su mercadería al país. “Tenemos un sistema de alerta temprana”, comenta uno de los dedicados a este negocio para superar la vigilancia del Control Operativo Aduanero (COA). Se usan cajas camufladas con ropa nueva, camiones que tienen rutas definidas y nexos en los centros donde llega la mercadería.
“Yo me compré un saco, mi amigo se compró un abrigo, el otro una camisa. Sabemos que esto no está bien, pero lo hacemos, quien puede decir que no lo hace”, asevera Martín y recuerda aquella frase del filósofo San Agustín, “no hago el bien que quiero sino el mal que no deseo”.
Para mejorar El Alto
SUEÑOS PLASMADOS EN PROYECTOS
Un túnel unirá El Alto de extremo a extremo.
Uno de los sueños más grandes del alteño es convertir su ciudad en el centro de una de las metrópolis más grandes del país, siendo el centro de los municipios principales de La Paz, pero para lograr su cometido los sueños deben llegar aún más alto que el hogar donde habitan.
La tecnología y las “obras macro” deben ser uno de los esfuerzos principales, los proyectos fueron ya presentados por diferentes representantes para poder lograr que El Alto se muestre atractivo a sus visitantes. Éstos empiezan con las terminales bimodales del Norte y el Sur que recibirán a los turistas con la comodidad de las ciudades más importantes del mundo, elevando la imagen del alteño junto a su cultura.
Por otra parte se tiene el proyecto “Ratuk Cuerpo de Cristo”, presentado por el padre Sebastián Obermaier, que tiene el propósito de reordenar el tráfico vehicular en el centro de la ciudad.
El plan consiste en la edificación de una vía sobrepuesta, es decir la construcción de una avenida elevada o de piso superior que pase por las principales calles del municipio alteño, junto a la ejecución de puentes elevados en el sector de La Ceja.
El primer nivel de la avenida sería destinado al transporte urbano y el segundo para otro tipo de movilidades, en su mayoría de carga, que de forma diaria pasan por la urbe.
“Se puede, es un proyecto ambicioso y futurista, hemos podido ver dos fases de ejecución con el pago autogestionado, pagaderos en un plazo de 30 años”, señaló la máxima autoridad edil, Edgar Patana, al socializar el proyecto con el representante religioso.
Por último, el tercer sueño tiene como objetivo unir la urbe de extremo a extremo con la construcción de un túnel subterráneo desde la calle Julio César Valdez del Distrito Municipal 3 hasta la avenida Kilómetro 7 del D-6, de esta manera se estaría descongestionando el tráfico vehicular y se acortarían distancias entre el Norte y Sur.
En torno a este proyecto, que atravesará también el Aeropuerto Internacional de El Alto, se espera que el malestar de pasajeros y transportistas disminuya por la fluidez permitiendo que no sea un martirio trasladarse por las calles alteñas.
La Ceja
EL CENTRO DESORDENADO DEL MUNDO ALTEÑO
Como un portal al cielo que te cambia la visión del mundo, La Ceja es el punto central por el que diariamente pasan alrededor de 300 mil personas para su traslado hacia o desde El Alto.
El paisaje maravilloso le da un toque especial al lugar, la vista de La Paz o de la misma urbe alteña le brinda alegría a todo aquel que se siente dueño de esta tierra pero, a pesar de aquello, a cada paso una persona le ofrece al transeúnte algún producto o servicio, las aceras se vuelven intransitables por los comerciantes y el congestionamiento de las calles ocasionan más de un dolor de cabeza.
Hasta un 90 por ciento del espacio público está ocupado por mercancías como plásticos, juguetes y electrodomésticos y esto tiene su correlato en la vía vehicular, donde los comerciantes también han instalado sus puestos de venta.
Bocinas, voceadores, oficiales de tránsito, gremiales y muchos otros, ocasionan a cada segundo ruidos de todo tipo, la locura invade a quien pase por el lugar haciéndolo un sector poco amigable para la habitabilidad.
Con un total de 650 barrios y un poco más de un millón de personas habitando esta parte del país, se hacen insuficientes las 476 líneas de micros y minibuses que pasan por la zona para el traslado de ciudadanos.
Según un informe de la Red Hábitat, los problemas principales por los que atraviesa esta zona están basados en la centralidad de las oficinas, la congestión caótica, vehicular y peatonal, además del comercio hormiga de un sinnúmero de productos y servicios a la venta en puestos fijos, semifijos y ambulantes.
A ello se agrega la vivienda centralizada en el lugar junto a la apropiación del espacio público por las festividades folklóricas y ferias zonales; también se tiene el deterioro ambiental, la inseguridad ciudadana y la falta de lugares de ocio y recreación.
Asimismo, las edificaciones están concentradas con una alta densidad cubriendo el cielo, un 29,3 por ciento de ellas tiene más de tres plantas, lo que a su vez contribuye a derramar sombra a las calles por tiempos largos brindando un clima mucho más frío del que ya se tiene.
Sin embargo y a pesar de los defectos, este portal representa el núcleo de una ciudad dueña de su mundo, con estilo propio y con gente propia que acostumbrada a todo camina bajo el manto de sus pensamientos luchando cada día por sobrevivir y mejorar la tierra que lo vio nacer.

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