11 septiembre 2011

HISTORIA DE COCHABAMBA Las calles coloniales cochalas

Villa de Oropesa. Durante el periodo de la Colonia las calles de Cochabamba adoptaron nombres particulares.

La mayoría de ellas se refería a las actividades comerciales que se realizaban o estructuras físicas que se hallaban

cerca. Estos nombres son modificados a partir de la época republicana.

Un pequeño paseo o recorrido por las calles más céntricas de la ciudad permite apreciar el trazado histórico, -colonial y republicano-, que los antepasados adoptaron para la ciudad de Cochabamba.

Un escenario que fue cambiando con el paso de los años y que luego se volvieron siglos. Cochabamba es uno de los tantos ejemplos de ciudad planificada, gracias a la estructura de desarrollo urbanístico que adoptaron los españoles y todo este conjunto armónico marcó la vida de un pueblo y una cotidianidad que sólo puede ser explicada a través de su arquitectura.

Actualmente, gracias a la investigación de algunos historiadores se puede recrear estos escenarios con sus testimonios; pero, las nuevas generaciones desconocen esta parte histórica.

Uno de los escenarios populares del centro de la Villa de Oropesa son las calles, las que fueron testigos mudos del progreso y del rol fundamental que tuvo como eje agrícola, industrial y artesanal.

Las calles del Cercado no sólo revelan caminos que en aquel tiempo guiaban hacia construcciones majestuosas, como ser: el templo de Santa Teresa o hacia los edificios de la administraduría colonial; sino que también rememoran aquellas actividades económicas que tuvieron lugar en estos espacios y que quedaron guardados en algunos libros de historia y que de allí fueron rescatados por los investigadores.

Si estas calles pudieran hablar podrían relatar el nombre con el cual fueron bautizadas al principio de la vida colonial, luego también cómo fueron adoptando otras denominaciones y hasta podrían narrar la llegada del alumbramiento público, el empedrado, la habilitación de nuevas avenidas y mucho más.

imagen general

Los españoles reprodujeron el estilo urbanístico de las ciudades europeas. La plaza mayor -actual plaza principal 14 de Septiembre o también la Plaza de Armas- era el centro administrativo y desde donde se empezaba a trazar las calles.

Según el historiador y abogado, Edmundo Arze, de acuerdo a la referencia histórica de Alfredo Traversoni se sabe que las calles medían 100 varas de lado por 12 varas de ancho. La costumbre europea también orientaba iniciar la ciudad con el emplazamiento de siete calles laterales y 12 transversales.

La Plaza Mayor era el centro de referencia para la nominación de las calles. De norte a sur, de este a oeste, los hombres de las vías eran distintas.

Edmundo Arze asegura que la mayoría de los nombres de las calles de ese tiempo surgió de manera costumbrista e histórica, es decir, que la calle se nombraba de acuerdo a la residencia de una persona distinguida, por el oficio, jerarquía gubernamental o religiosa, hospitales, batallas o países vecinos.

“Todavía existen algunos nombres que aún se mantienen en la colectividad actual, pero no se conoce la historia que trae consigo tal designación”, asegura Arze.

identidad colonial

Para empezar un recorrido imaginario por las calles coloniales, el lector deberá situarse en la plaza 14 de Septiembre, la cual en tiempos de la Colonia era denominada Plaza Real Don Carlos III.

Y desde allí bajar hacia el sur, sobre lo que hoy conocemos como la calle Esteban Arce, antes denominada calle de San Juan de Dios, debido a que ésta los dirigía hasta el templo del mismo nombre. De acuerdo a la recopilación histórica de aquel tiempo se sabe que la gente se movilizaba a pie, a carreta jalada en burro.

La misma calle pero en sentido contrario, atravesando la Plaza Mayor, llevaba a los parroquianos a la calle de las pulperías, hoy conocida como España.

Según Edmundo Arze aquí se encontraban los establecimientos comerciales que proveían: comida, bebidas, velas, carbón, remedios y telas, entre otros a los pobladores de la villa y era, por su ramo, una de las más transitadas.

Volviendo a la esquina de la Plaza y Pulpería bajando una cuadra hacia el oeste y subiendo hacia el norte transitamos la que fue la calle Santa Teresa, la misma que llevaba a los habitantes hacia el templo del mismo nombre. Hoy en día esta calle la conocemos con el nombre de Baptista.

Volviendo hacia la Plaza Mayor, bajando hacia el sur, se encontraba la calle de los mercaderes o también conocida como Comercio, actual Nataniel Aguirre. Éstas eran las cuatro calles principales en tiempos de la Colonia.

CALLES VERTICALES 

En tiempos de la Colonia todas las calles estaban alumbradas por faroles a nafta o querosén y no estaban empedradas. Datos históricos revelan que éste no fue un proceso inmediato y que el empedrado demoró alrededor de diez años.

Por estos tiempos la calle Bolívar era conocida como la calle San Agustín, debido a la proximidad del convento de los Agustinos; avanzando una calle hacia el sur, de forma paralela, se llegaba a la calle Santiváñez, la cual era conocida por tres nombres: calle de la Merced, de los Ríos y los Olivos.

El historiador Arze menciona que las calles no mantenían su identificación de este a oeste, sino que sólo la conservaban por algunos tramos, esto se debe a que algún hecho particular de la zona resaltaba y los habitantes le cambiaban el nombre.

NOMBRES POR SU ACTIVIDAD

Existe una lista, que si bien no es muy extensa, habla de los denominativos que adquirieron algunas de estas calles, las que eran de uso cotidiano, como ser el caso de: Pampa de las carreras la que actualmente se conoce con el nombre de las avenidas Aroma y Siles. Arze asegura que era allá donde se realizaba la corrida de toros y caballos durante la festividad de San Sebastián o algún hecho relevante.

De igual manera los pobladores hablaban de la calle del Diablo, actualmente el pasaje San Rafael; le sigue la calle del Quitasol (según el historiador esta posiblemente se llamaba así por la presencia de alguna fábrica de sombrillas) y estarían ubicadas en lo que hoy se conoce como las calles Junín y Jordán.

Así también los habitantes de Villa de Oropesa tenían nombres un poco más sugerentes como la calle del Terciopelo, la cual estaba ubicada en la calle Junín entre Jordán y Aroma y se trataría de una tienda de telas.

Quien diría que la calle Salamanca era conocida como la calle de los Perales, debido a la gran cantidad de estos árboles frutales en la zona y muchas otras más.

CAMBIOS REPUBLICANOS

Si bien no ocurrió en el período colonial, un hecho anecdótico fue el cambio de nombre de la calle Chile por Calama, después de la Guerra del Pacífico (1879-1884).

Lo mismo ocurrió después de la Guerra del Chaco (1932-1935). Antes de la disputa territorial existían las calles Paraguay y Argentina, hoy conocidas como Ladislao Cabrera y Jordán respectivamente.

Poco a poco las autoridades fueron cambiando la nominación de las calles, muchas de ellas ya fueron reglamentadas, hasta que adquirieron el denominativo actual con las que hoy las cono- cemos.


1 comentario:

  1. Muy interesante.
    Sería interesante seguir investigando más sobre la historia de Cochabamba.
    Felicidades

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