Al cumplirse 33 años del golpe militar de 1980, cuando el exgeneral Luis García Meza encabezó las cruentas acciones contra los dirigentes obreros y políticos de la época, el PS -1 consideró necesario volver a solicitar explicaciones desde el Gobierno y la administración de justicia para esclarecer aquellos hechos.
La nota será enviada al fiscal general, Ramiro Guerrero, a quien Becerra calificó como “un hombre con apertura y cambio en el manejo de la institución del Ministerio Público”.
El 17 de julio de 1980 grupos paramilitares se encargaron de avasallar y amedrentar a la sociedad civil. Medios de comunicación como Fides o Panamericana fueron acallados, mientras la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) era detenida y llevada al Cuartel General del Estado Mayor para ser torturados. En un primer ataque, y bajo órdenes de García Meza y Luis Arce Gómez, el líder del PS-1, Marcelo Quiroga Santa Cruz, fue ametrallado y llevado con rumbo desconocido para luego ser asesinado. El paradero de sus restos aún es desconocido y los militares niegan tener datos “ocultos” o clasificados.
En 2010 se intentó abrir esos archivos, pero las Fuerzas Armadas presentaron una objeción notarial. Luego, irónicamente, la Asamblea Legislativa con mayoría del Movimiento Al Socialismo (MAS) condecoró a los castrenses con la medalla al mérito parlamentario “Marcelo Quiroga Santa Cruz”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario