17 junio 2016

Fortún, una familia signada por la desgracia

 El padre, Guillermo Fortún, murió en la cárcel. La madre falleció poco después, al no poder enfrentar el dolor por la muerte de su esposo. Dos de las hijas perdieron la vida antes de cumplir los 50 años, mientras que la tercera, la mayor, ahora está detenida, vinculada con Gabriela Zapata.

Guillermo Fortún estuvo preso en la cárcel de San Pedro, sin sentencia, hasta septiembre de 2012, cuando falleció por problemas cardíacos en una clínica de La Paz a donde fue trasladado desde su celda. No pudo aclarar las denuncias en su contra, por malversación de gastos reservados, cuando fue ministro de Gobierno de Hugo Banzer.

Poco después, falleció su viuda, Martha Taborga, que también estuvo detenida brevemente en 2011 acusada de lavado de dinero, cuando ella tenía 70 años.

La tragedia familiar continuó con la muerte de María Elena, en 2015, cuando estaba embarazada. Ella había conocido al húngaro Elod Tóásó, acusado de terrorismo, en las visitas que le hacía a su padre en la cárcel. Se enamoraron y se casaron en la cárcel. Tóásó fue liberado en 2015 y volvió a Hungría y cuando María Elena se aprestaba ir a su encuentro, sufrió una repentina infección.

Fue cuando Ximena Fortún, hermana mayor, se involucró con Gabriela Zapata, la expareja de Evo Morales. Ante el riesgo de perder la casa por los procesos judiciales que enfrentaba la familia, Zapata movió sus influencias y logró evitar aquello, ofreciendo comprar la lujosa vivienda, dijo una fuente que conoció el caso.

Esta semana Ximena fue detenida porque supuestamente prestó a Zapata 5.000 dólares para pagar a los padres del niño que fue presentado ante una juez como si fuera el hijo de Morales. Ella asegura que fue engañada y que es involucrada injustamente.

Ahora la fatalidad le tocó a la tercera hermana, Ana María, quien se quitó la vida con un tiro en la boca, en su departamento de la zona sur de La Paz.

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