28 junio 2016

El Gobierno reconoce que la asignación para el sector salud es de 6,5%, como afirmaba el padre Mateo

El vicepresidente Álvaro García Linera admitió este martes que el dinero asignado a la salud en Bolivia es de 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB) como afirmaba el padre Mateo, quien en 2015 encabezó una campaña para subir esa dotación al 10%, pero en ese afán fue descalificado por el Gobierno que, remitiéndose al presupuesto, indicaba que la asignación era del 11,5% para el sector.

"Hoy el dinero que disponemos para el ámbito de la salud representa casi el 6,5% del total de la riqueza, no estamos contentos, pero de todo el Producto Interno Bruto es un gran paso”, afirmó García Linera durante la clausura del primer encuentro internacional de experiencias en atención primera de salud, que se desarrolló en Cochabamba con presencia de la directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa F. Etienne.

García Linera explicó que, hace 10 años, cuando el Movimiento al Socialismo llegó al poder, se destinaba el 3% del PIB a la salud, pero que, ahora se asigna el 6,5%, por lo que "en términos monetarios, casi hemos multiplicado por siete veces la cantidad de dinero para salud”.

Explicó que esto es producto del crecimiento de la economía boliviana que ha aumentado su tamaño en cuatro veces.

En 2015, el padre Mateo inició una campaña nacional para exigir al gobierno que aumente la asignación para la salud de 6,2% que era entonces a 10%. El sacerdote, sin embargo, en vez de usar la sigla PIB, hablaba del incremento del presupuesto.

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