06 abril 2014

Luis Arce Catacorra: «No me voy al FMI»

El ministro deja muy claro en esta entrevista que no se dejará tentar por ofertas del Fondo Monetario Internacional o del Banco Mundial que lo buscan para darle trabajo. Está convencido de que tiene mucho que hacer en su cartera y de que muchos de los ideales que tuvo de joven, se están cumpliendo a través de ella. En esta conversación destaca sus aciertos, pero también habla de los errores que se tuvieron y de lo que se aprendió de ellos.

OH! Cómo parte desde muy joven del Partido Socialista, ¿cuáles de sus sueños se han cumplido con Ud., a la cabeza del ministerio de economía?

Lo más social que se ha visto en la historia del país en los últimos años ha venido con la Revolución del ’52; después de esa etapa no hubo avances sociales en el país, pero nosotros hemos aplicado desde el año 2006 políticas redistribuitivas en el ingreso, políticas de inclusión y sobre todo políticas de protección a sectores como la infancia, las personas de la tercera edad y las mamás gestantes, ese ha sido uno de los mayores logros. El otro, la nacionalización de los hidrocarburos. El tema de la recuperación de los recursos nacionales ha sido desde siempre una bandera socialista, por lo tanto yo me siento muy orgulloso de haber conformado el gabinete económico que firma el decreto de nacionalización de los hidrocarburos. Hay sueños que se pueden convertir en realidades.

OH!¿Qué no se ha hecho realidad aún? ¿Qué falta por hacer?

Nos falta consolidar el tema de la industrialización. Es algo con lo que sueño. Una Bolivia industrializada, que sea una potencia económica porque tenemos las características para serlo. Uno de los pasos gigantescos que vamos a dar va a ser cuando nuestra planta de urea y amoniaco empiece a funcionar, cuando del litio comencemos a producir baterías, cuando del hierro comencemos a producir hierro plano, cuando nuestro país tenga grandes hidroeléctricas funcionando, cuando en el país tengamos esas plantas hidrometalúrgicas que van a permitir el proceso químico de la separación de los minerales concentrados que hoy exportamos y que no gozamos, del oro, del cadmio, del indio, que están dentro de otros minerales que exportamos, que afuera compran y se benefician sin pagarnos. Eso es lo que falta consolidar para que el sueño de construir este país esté completo.

OH! ¿Qué medidas se están tomando ante la baja en el precio de los minerales que exporta el país?

Para algunos sectores neoliberales el éxito de nuestro modelo está basado en los precios favorables de los bienes que exportamos, y lo que me pregunta es la antítesis de eso porque con precios, en el caso de los minerales, que vienen cayendo desde hace algunos años consecutivamente, la respuesta está clara, pero para los neoliberales sigue siendo que los precios en el mercado son altos. Respecto al petróleo. En agosto del 2008 estaba en 148 dólares el barril, en diciembre de ese mismo año se desploma a 33 dólares el barril, pero al año siguiente Bolivia estuvo por primera vez en el primer lugar en crecimiento económico en América Latina. En el tema de los minerales el precio viene bajando desde hace tiempo, y lo que está ocurriendo en la economía para que no haya el efecto que esperan los neoliberales, es que este es un modelo que ha generado demanda interna y redistribución del ingreso, y ese es el motor del crecimiento económico. Hay que exportar, está bien, pero es más importante para nosotros es cuidar la demanda interna que es lo que está haciendo crecer la economía nacional. Estamos dinamizando otros sectores: construcción, manufactura, agropecuaria, turismo, que están siendo el motor de la economía.

OH! ¿Cuál es la situación actual del Mutún? ¿Qué pasó al final con este proyecto?

Hay que reconocer que nos hemos equivocado con la Jindal y su contrato, en parte porque teníamos una presión del comité cívico de Santa Cruz que politizó este tema lo que nos deja la enseñanza de que estos temas de trascendental importancia no pueden politizarse. Le dimos el contrato a la Jindal, ésta tenía un cronograma para producir primero hierro esponja, luego pelets y pasar al hierro plano, en cuatro años Jindal tenía que ir poniendo plata poco a poco para llegar a la producción de acero plano. Jindal fue una empresa que vino a Bolivia sin plata para producir. Tal vez tenga plata en otros países, pero acá no la tenía, y ese fue el problema, y su pretexto era el tema del gas, decían que no estaba asegurado. Ahí nos dimos cuenta que había un problema en este empresa que no cumplía el cronograma que ella misma había dicho. Además para exportar concentrados no se necesita gas, y ellos aún así no exportaron un gramo. Yo digo qué bien, porque así esa riqueza se mantiene en el país para que nosotros la exportemos, pero nos equivocamos con la Jindal por lo que ahora la política del gobierno es otra.

OH! ¿En qué ha cambiado la política del gobierno a raíz de lo sucedido en el Mutún?

El gobierno boliviano va a entrar en la minería con la tecnología hecha en Bolivia hasta donde podamos, hasta dar el salto cualitativo como en el caso del litio. En el litio estamos haciendo nosotros con tecnología boliviana toda la parte minera, cloruro de potasio, carbonato de litio. Ahora entramos en la fase industrial de esta producción, pero para producir baterías de litio, cátodos de litio, etc., vamos a necesitar tecnología de afuera, y nos vamos asociar con alguna empresa pero recién, en esa etapa, no antes. Tanto en el tema del Mutún, como en todo lo que es minerales en nuestro país.

OH! ¿En qué consiste la Ley de Servicios Financieros 393?

Es otro sueño. En Bolivia el déficit de vivienda propia es enorme. Se ha visto en encuestas, en censos, etc. Pese a que se han hecho varios planes de vivienda social en nuestro gobierno, son insuficientes para resolver ese problema. Lo que hemos hecho primero entonces es incrementar los ingresos de las personas, hoy en Bolivia el ingreso per cápita llega a los 2.400 dólares, cuando recibimos el país era de 1.100 dólares, así que hay cada vez más personas que pueden acceder al crédito de vivienda de interés social, que es como lo hemos llamado, porque es una vivienda de hasta 120.000 dólares.

Lo que hace esta Ley es que las personas puedan prestarse con una tasa de interés de hasta el 6.5% para poderse comprar una vivienda, un terreno, refaccionar su casa, o finalmente prestarse para un anticrético. Esa Ley de Servicios Financieros también apunta a fortalecer algo que es clave en Bolivia que es el tema productivo; este es un modelo económico social, comunitario y productivo. La única manera de resolver los problemas de la sociedad boliviana es produciendo, ahí el énfasis del crédito al tema productivo del que en la próximas semanas saldrá el decreto reglamentario, donde se fijan las tasas de interés para los créditos productivos y se fija la tasa pasiva de interés que han de pagar los bancos a las personas que depositen su dinero en ellos. Hemos dejado 20 años de neoliberalismo donde la banca hacía lo que quería, donde el consumidor vivía una dictadura del sistema financiero porque no tenía la capacidad de negociar o de por lo menos equilibrar esas cláusulas de contrato financiero. Ahora el Estado da las reglas de juego y raya la cancha, y determina las tasas de interés que debe pagar quién se presta para la vivienda social y para los créditos productivos. Le hemos dado un rol al sistema financiero, deben contribuir al país con estos dos elementos: ayudar a resolver el problema de la vivienda y apoyar el financiamiento de los sectores productivos. El resto de las actividades comerciales, los créditos personales, etc., los bancos los van a seguir determinando como ellos vean conveniente.

OH! Al ser la boliviana una economía informal en un porcentaje importante, ¿Cómo se aseguran los bancos de que esos créditos van a ser pagados?

Para ello hemos aplicado una norma para las empresas informales que no presentan sus estados financieros, o peor, aquellas que presentaban sus estados al Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) pero para el banco presentaban otros estados, en una doble contabilidad: las entidades financieras solo pueden prestar apoyadas en los estados financieros presentados al SIN, por lo tanto aquel informal que quiera un crédito en el sistema financiero va a tener que presentar esos requisitos y por ende se va a formalizar. Eso nos apoya en la parte fiscal. Por otra parte en el tema de este sector informal, y de otros que nos preocupan como el sector agropecuario, hemos introducido las garantías no convencionales. La gente humilde, que lo único que tiene es su refrigerador, su cocina o su living, va a poder utilizarlos de garantía. Hemos incorporado el leasing de vivienda, es decir que si el inquilino acuerda con su dueño de casa el leasing, va pagando alquileres y si se decide que estos alquileres sean parte del pago por la compra del inmueble, se puede hacer. Hemos innovado varias cosas que buscan apoyar a la gente que antes no tenía acceso y ahora sí. Además la Ley también prevé que tiene que haber un equilibrio entre el área urbana y el área rural, la gente en el campo debe tener exactamente las mismas facilidades que tienen las agencias financieras en la ciudad.

OH! ¿El BCB funciona de manera independiente?

No. En nuestro gobierno dejó de ser independiente, hay una palabra que está en la Ley del BCB que es “autártico”, y este problema de que los bancos sean independientes viene del viejo neoliberalismo donde el Estado tenía que retirarse de la economía y el único guardián de que haya inflación baja, que conviene a todos de acuerdo a la política neoliberal, es el Banco Central. El gobierno puede hacer lo que quiere, el mercado puede hacer lo que quiere, pero el Banco Central determina las políticas monetarias y cambiarias que determinen su tecnocracia en el BCB. Así estaba diseñado y muchos bancos han seguido esta lógica en América Latina. Nosotros desde el 2006 hemos cambiado al BCB esa lógica, hoy está bajo tuición del ministerio de economía porque acá se definen las políticas económicas, y el BCB es nuestro ejecutor de la política monetaria. Ahora el BCB tiene un rol diferente al que tenía en el neoliberalismo que era solamente circunscribirse al tema de la estabilidad de precios, hoy el BCB le da préstamos a las empresas estratégicas, lo que antes era inconcebible. Ahora ya no es un sector privilegiado alejado de la sociedad, hoy hemos recuperado en el ministerio de economía la esencia de la ciencia económica, que es una ciencia eminentemente social, no obviamos lo científico de la ciencia económica, pero hemos recuperado el carácter social que siempre debe tener. Eso es parte de la concepción socialista que se le ha dado a este ministerio y de las políticas que se han marcado dentro de ese concepto.

OH! Señor Ministro ¿se va al Fondo Monetario Internacional o al Banco Mundial como muchos dicen? ¿Se dejará tentar?

No. No puedo negar que ha habido propuestas, y no sólo de ahora sino desde hace bastante tiempo atrás, pero claramente le dije al presidente que no me voy. El ministro de economía no se puede ir, no el ministro de economía boliviano, no puede irse al FMI o al BM por cuestiones ideológicas primero y porque creemos que la contribución más grande que podemos hacer es acá no allá, donde todo está listo, donde uno va a ser el engranaje que le falta a la máquina, en cambio acá estamos desarrollando esa máquina, estamos construyendo, que es una tarea más complicada, más desafiante que incluye un compromiso con el país. No me voy a ir hasta que el presidente lo decida o mi salud así lo determine.

OH! Al respecto ¿cómo va su salud?

Ahí vamos, batallando, con algunos males que son normales por el trabajo que se tiene acá, pero nada serio felizmente, todo va bien.





"El ministro de economía no se puede ir, no el ministro de economía boliviano, no puede irse al FMI o al BM por cuestiones ideológicas primero y porque creemos que la contribución más grande que podemos hacer es acá"



"Hay que reconocer que nos hemos equivocado con la Jindal y su contrato, en parte porque teníamos una presión del comité cívico de Santa Cruz que politizó este tema, lo que nos deja la enseñanza de que estos temas de trascendental importancia no pueden politizarse"



PERFIL LUIS ARCE CATACORRA

Nació en La Paz, Bolivia, el 28 de septiembre de 1963.Es licenciado en Economía, título otorgado por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). También se graduó como Contador General en el Instituto de Educación Bancaria.

Recibió el grado de Master en Ciencias Económicas (MSc in Economics) de la Universidad de Warwick, Inglaterra, donde estudió entre 1996-1997. Realizó toda su carrera profesional en el Banco Central de Bolivia (BCB), desde 1987 hasta enero de 2006.

Posee una vasta experiencia como catedrático de pre y post grado en universidades públicas y privadas de Bolivia, como la UMSA, el Post Grado en Ciencias del Desarrollo (Cides)- UMSA, la Universidad Católica Boliviana (UCB), Universidad del Valle, Universidad Franz Tamayo, Universidad Loyola y otras. Luis Arce Catacora, además del español, habla inglés y portugués.

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