30 octubre 2011

El poder de la metralla y los tanques en el golpe de Todos Santos

Desde 1964 se vio interrumpido en Bolivia un aparente proceso democrático que tuvo en el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) como único dominador político. Las dictaduras hicieron escarnio del país y por supuesto de los bolivianos, golpe a golpe los militares se fueron derrocando e ingresando al poder, como si se tratara de un trofeo de campeonato.

En la década del 70, Bolivia vivió uno de los gobiernos dictatoriales más largos de su historia, protagonizado por Hugo Banzer Suárez. Pero como todo en la vida, no hay mal que dure 100 años, fueron las mujeres mineras que se encargaron de ponerle un alto. Un año antes de que salga de la Presidencia convocó a elecciones con la intención de entregar el gobierno a un demócrata, sin embargo, ese anhelo nunca llegó a hacerse realidad, porque el 21 de julio de 1978 era derrocado por Juan Pereda Asbún. El mismo año, el 24 de noviembre, Pereda salía del poder tras el golpe de Estado de David Padilla Arancibia.

Padilla tuvo mayor apertura en el plano político y convocó a elecciones en 1979, los principales candidatos de ese entonces, fueron Hernán Siles Suazo de la Unidad Democrática y Popular (UDP), Víctor Paz Estenssoro del MNR, Hugo Banzer que participaba por primera vez en comicios con el reciente partido fundado en enero de 1979, Acción Democrática Nacionalista (ADN). El otro líder visible era Marcelo Quiroga Santa Cruz del Partido Socialista 1 (PS – 1).

El resultado de esas elecciones reflejó un virtual empate entre la UDP de Siles y el MNR de Paz. La UDP obtuvo 528.696 votos que representaba un 35,99 por ciento. Mientras que el MNR logró 527.184 votos que en porcentaje representaba 35,89. La diferencia era de 1.512 votos, lo que originó un empantanamiento en el Congreso Nacional para elegir al próximo Presidente de Bolivia.

Como no había entendimiento en el Congreso, los adenistas propusieron nombrar como presidente interino de Bolivia a Walter Guevara Arze, quien era presidente del Congreso Nacional. Al final, esa propuesta tuvo resonancia y fue elegido como Primer Mandatario de la República.

Guevara dijo que un año era muy poco para hacer gestión administrativa, por lo que tuvo el rechazo de los políticos, quienes afirmaban que quería prorrogarse por más de un año.

En el gobierno de Guevara, el parlamentario Marcelo Quiroga Santa Cruz intentó instaurar un juicio de responsabilidades en contra de Hugo Banzer Suárez, sin embargo, no prosperó y quedó en la nada. Un aspecto que influyó fue la obtención del tercer puesto en la votación de las elecciones de 1979.

Por otro lado, en 1979 se recordaban los cien años de enclaustramiento marítimo de Bolivia y por ello Guevara tomó como bandera la reivindicación marítima y logró organizar por primera vez en Bolivia, la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La finalidad de ese encuentro era conseguir el mayor apoyo posible de los países del continente para que Bolivia tenga una salida al mar. Como nunca antes la OEA se pronunció a favor de Bolivia y conminó a Chile a que encuentre una solución al enclaustramiento marítimo del país vecino.

Horas después de clausurada la Asamblea de la OEA, Alberto Natusch Busch se hacía del poder a través de las armas, con metrallas y tanques asumió las riendas del país. Ese hecho significó la celebración de Chile, que a través de su representante en la OEA le permitió indicar que Bolivia no era un interlocutor válido para tratar ni el tema del mar ni tema alguno.

Bolivia una vez más era mellada en su orgullo, por culpa, y lo dice la historia, de Alberto Natusch Busch, que para colmo ingresó con una irracionalidad total que manchó las páginas de su corta gestión de 16 días, con sangre, muerte y luto. Precisamente cuando en Bolivia se celebraba la tradicional fiesta de Todos Santos. Un hecho bochornoso que se realizó fue que los representantes de la OEA tuvieron que ser escoltados hasta el aeropuerto con tanquetas.

El gobierno de Natusch fue el tercer más corto de la historia del país, ya dijimos sólo duró 16 días en el poder, ante los diez días del presidente Eusebio Guilarte cuya gestión se inició el 23 de diciembre de 1847 y terminó el 2 de enero de 1948; y los seis días de Pedro Blanco, cuyo gobierno duró entre el 26 de diciembre de 1828 y terminó el 1 de enero de 1929.

Como ocurrió casi en todos los golpes de Estado en Bolivia, el MNR siempre estuvo detrás de todas esas conspiraciones. En aquella oportunidad, nos referimos al golpe de Todos Santos, participaron entre los civiles, Guillermo Bedregal y José Fellman Velarde, ambos del MNR; mientras que del Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda (MNRI) estuvieron presentes Edil y Willy Sandóval Morón y Abel Ayoroa Argandoña.

Los militares que participaron fueron: El Cnl. Alberto Natusch Busch, el Gral. Edén Castillo Galarza, el Gral. Luis García Meza, el Gral. Oscar Larraín, el Gral. Jaime Niño de Guzmán, el Cnl. Carlos Mena Burgos y el contralmirante Walter Núñez.

El argumento del golpe de Estado de Busch fue que se quiso detener la prórroga de Guevara Arze y de plantear una idea revolucionaria similar a la de 1952.

Los militares obligaron al Parlamento a apoyar el golpe de Estado. Otro detalle es que nunca se pudo probar que Víctor Paz estuvo detrás de ese hecho.

Como ocurrió casi siempre en la época dictatorial, la Central Obrera Boliviana (COB) convocó a la huelga general indefinida, mientras que la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) paralizó el país con el bloqueo nacional de caminos.

Tras esas medidas de presión, Natusch Busch se vio acorralado y el Congreso Nacional convocó a un debate para encontrar una solución al conflicto. Fueron invitados los dirigentes de la COB y los representantes de las Fuerzas Armadas.

Mientras se llevaban adelante las negociaciones, en las calles de La Paz moriría casi un centenar de bolivianos y más de medio millar resultaría herido por la incursión del Regimiento Tarapacá al mando del Cnl. Arturo Doria Medina.

Los soldados como los tanques que circulaban por la ciudad dispararon a mansalva en contra de los civiles desarmados. Ese episodio fue conocido como la masacre de Todos Santos.

Al mismo tiempo se realizó un robo sin precedentes, cuando el ministro de Finanzas, Feliciano Agapito Monzón, ordenó a personeros del Banco Central de Bolivia, la entrega de 64 millones de pesos bolivianos, de los que a la fecha nunca se supo su destino.

La historia de esos 16 días negros terminó con el retiro de la COB de las negociaciones en el Congreso Nacional, mientras que las Fuerzas Armadas aceptaron la renuncia de Alberto Natusch Busch, a cambio de que Guevara no vuelva al poder. Ante esa situación, los congresistas eligieron a la presidenta de la Cámara de Diputados, Lidia Gueiler Tejada, como presidenta de Bolivia, siendo la primera mujer en asumir tan alto cargo.

Gueiler siempre estuvo asediada por las armas de los militares y condicionada por los caprichos de Luis García Meza, quien se encargó de bajarle del poder a través de la intolerancia y designios de la bota militar, constituyéndose en otra página de la historia del país, que debe quedar en el olvido por la forma en la que se vivió, más con pena que con gloria, debido a la ambición de poder sin tener capacidad para comandar las riendas del país.

ALBERTO NATUSCH BUSCH

El dictador Alberto Natusch Busch fue el quincuagésimo quinto Presidente de Bolivia. Nació en la población de Riberalta el 23 de mayo de 1933. Fue hijo de Alberto Natusch y Elisa Busch. Desde joven tuvo habilidades militares por ello se graduó como oficial del Colegio Militar de Ejército.

Posteriormente, realizó estudios de especialización en la Escuela de Armas y de Infantería de Montaña en Alemania Federal y en la Escuela Superior de Guerra de Argentina.

También tuvo aptitudes para la enseñanza y fue profesor del Colegio Militar y de la Escuela de Ingeniería "Mariscal Sucre", de la Escuela de Armas, y de la Escuela de Comando y Estado Mayor. Con el paso de los años fue comandante del Colegio Militar de Ejército.

Durante la presidencia de Hugo Banzer Suárez (1970 – 1978) fue presidente del Banco Agrícola; también fue por cuatro años y medio, ministro de Agricultura, Ganadería, de Asuntos Campesinos y Agropecuarios. De acuerdo a las estadísticas, fue uno de los ministros cuya gestión fue una de las más largas en la historia del país.

Su gobierno duró 16 días, tenía en ese entonces 46 años. Fue uno de los gobiernos dictatoriales más duros, ya que murieron casi cien personas y más de quinientas personas resultaron heridas.

En 1981 volvió a ser partícipe de otro golpe de Estado, esta vez en contra del García Meza, quien fue obligado a renunciar a la Presidencia. El destino se encargaría de hacerle pagar todo el daño que hizo a los bolivianos, tras una penosa enfermedad. Falleció el 23 de noviembre de 1994 en Santa Cruz, tenía 61 años.

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